jornadas de debate sobre ecosocialismo descalzo, madrid, 15 y 16 de junio. libre asistencia

Jornadas de debate: ecosocialismo descalzo

15 y 16 de junio de 2018

La Casa Encendida, Madrid (Ronda de Valencia, 2). Libre y gratuita asistencia

convocatoria desde La casa Encendida

hacia el abismo


Desde los años setenta del siglo XX se han desarrollado en Europa y EEUU posiciones ecosocialistas que por una parte beben de fuentes más antiguas (William Morris o Walter Benjamin serían ilustres antecesores) y por otra parte mantienen un fecundo debate con otras propuestas de emancipación y supervivencia (ecofeminismos, Buen Vivir de las culturas amerindias andinas, decrecimiento, crítica antiindustrial, etc.). Estas posiciones ecosocialistas (como las de Manuel Sacristán, Barry Commoner o Michael Löwy) se orientaban hacia modelos de sociedad industrial socialista que hiciesen las paces con la naturaleza.

Pero en el segundo decenio del siglo XXI, ¿cabe seguir pensando en modelos ecosocialistas de alta tecnología, alta energía y alta complejidad? Sin duda una de las grandes preguntas que animó el discurso crítico del desarrollo, en particular el ecologismo, fue aquélla sobre si era posible continuar viviendo en una sociedad industrial orientada al crecimiento continuo. Las perspectivas de desequilibrio climático y escasez malthusiana (en energía y materiales) evidencian la insostenibilidad del mundo industrial que hemos creado.

Sin embargo, no debemos tampoco olvidar la otra pregunta que ha atravesado los movimientos de crítica a la sociedad industrial occidental: ¿es deseable la vida en un mundo tal? En la respuesta negativa y el espacio de imaginación y creación que plantea se encuentra la posibilidad de condenar un mundo donde la miseria y el dolor de media humanidad es el precio a pagar por la insignificancia y la opresión de la otra mitad, y donde la vida no humana se ve arrinconada, degradada y a la postre exterminada.

Se impone una revisión que ajuste nuestros ideales socioeconómicos a constricciones ecológicas más severas y urgentes, pero también una reflexión que evalúe el proyecto emancipatorio a la luz de las nuevas fuerzas de dominación y de las profundas transformaciones cualitativas que ha sufrido nuestro mundo. Es más, necesitamos una reflexión que, de manera prioritaria, piense ambas cuestiones en su indisociable ligazón. Si a comienzos del siglo XX Lenin podía convocar la idea del socialismo/ comunismo bajo la fórmula de “los sóviets más la electricidad”, quizá, un siglo más tarde, podemos aventurar la fórmula: las asambleas más la permacultura. Tal es el sentido de las jornadas de investigación y debate que se proponen.


Viernes 15 de junio, 18 a 21 h.:

18 h. Jorge Riechmann: “Ecosocialismo o barbarie”

19’30 Adrián Almazán: “La actualidad del ecologismo como propuesta de autonomía”

Sábado 16 de junio, 10 a 14’30 h.:

10 h. Emilio Santiago Muíño: “Los frutos podridos de la economía política: releyendo los fragmentos de las máquinas ante la crisis ecológica”

11’30 h. Carmen Madorrán: “En torno a la Tercera Cultura: propuestas sobre una nueva Ilustración”

12’30 pausa

13 h. Jorge Riechmann: “Ecosocialismo descalzo”


Adrián Almazán Gómez es licenciado en CC. Físicas por la UAM. En la actualidad trabaja en un doctorado en filosofía, también en la UAM, en torno a las relaciones tecnología-política, en particular en la obra de Cornelius Castoriadis. Es miembro del consejo editorial de la revista Cul de Sac, del colectivo editor de Ediciones el Salmón y del colectivo La Torna.

Carmen Madorrán Ayerra es doctora en Filosofía por la UAM, en cuyo Departamento de Filosofía actualmente trabaja como profesora. Ha recibido una beca de la Cátedra UNESCO de Bioética para cursar el Máster en Bioética y Derecho de la UB (2017-2019). Es colaboradora de la revista Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global (y miembro de su consejo de redacción) y participa en Ecologistas en Acción.

Jorge Riechmann es doctor en CC. Políticas por la UAB; escribe ensayo y poesía, actúa en cuestiones de ecología social (desde Ecologistas en Acción y otros contextos) y enseña filosofía moral y política en el Departamento de Filosofía de la UAM. Su blog: www.tratarde.org . Cuenta de Twitter: @JorgeRiechmann

Emilio Santiago Muiño es doctor en Antropología Social por la UAM, con una tesis sobre socialismo y sostenibilidad en la Cuba postsoviética. Actualmente, director de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Móstoles y miembro del claustro del PEI del MACBA (Barcelona). Fundador y activista ecosocial en el Instituto de Transición Rompe el Círculo (Móstoles).

Los cuatro ponentes forman parte del Instituto Universitario de Derechos Humanos, Cultura de Paz y no Violencia (DEMOS-PAZ, UAM) y del Grupo de Investigación Transdisciplinar sobre Transiciones Socio-ecológicas (GinTRANS2).

ecos de algunas cosas que vamos haciendo…

Gracias a Juan José Guirado por la atención prestada:

30 de abril en el blog ESENCIAL O MENOS

El aprendiz de brujo

Casi como aforismos, expondré algunas ideas que encuentro en dos entradas del blog de Jorge Riechmann Tratar de comprender, tratar de ayudar.

La idea de los límites del crecimiento no gusta, y por ello se la ha rechazado desde distintos campos.

En particular, la izquierda con intenciones transformadoras no la menciona más que episódicamente, a veces como un mantra, porque piensa que puede desviar la atención de los desarrollos inmediatos de la lucha de clases, restando energías a los que se mueven en ella a través de sus necesidades perentorias. Creo sin embargo que la verdad es revolucionaria, y que los espejismos se desvanecen y dejan un poso escéptico que es más dañino que la lucha consciente del que sabe que le va la vida en el combate.

Contrariamente a este silencio, creo que no hay mejores argumentos que estos para una lucha consciente por la igualdad, contra el capitalismo y en defensa de lo común, que en definitiva es todo nuestro planeta.


Muy modesta es mi influencia a través de este blog, pero siempre queda la esperanza de que habrá alguien a quien sirva mi esfuerzo divulgativo.

Las dos entradas corresponden a enlaces con dos archivos de PowerPoint que podéis bajar completos. Me parecen muy importantes.


Extralimitarse significa ir demasiado lejos, rebasar accidentalmente los límites, sin intención. Las personas experimentan la extralimitación todos los días. Cuando uno se levanta demasiado rápido de la silla, puede perder el equilibrio (…). En una fiesta uno puede beber más alcohol de lo que el cuerpo puede metabolizar con facilidad; a la mañana siguiente tendrá un atroz dolor de cabeza.  Las empresas constructoras edifican periódicamente más viviendas de las que puede absorber la demanda, lo que conlleva vender unidades por debajo de coste y enfrentarse a la quiebra. A menudo se construyen demasiados buques de pesca, y entonces las flotas pesqueras crecen tanto que capturan muchos más peces que el volumen sostenible; de este modo se agotan los bancos de peces y los buques deben permanecer en el puerto.
Meadows et al. Los límites del Crecimiento 30 años después, Barcelona: Galaxia Gutenberg, pág. 41.
Las tres causas de la extralimitación son siempre las mismas, en cualquier dimensión, desde la personal hasta la planetaria. En primer lugar el crecimiento, la aceleración, el cambio rápido.  En segundo lugar, alguna especie de límite o barrera que impide el correcto funcionamiento de un sistema dinámicoPor último, se produce un desfase o error de percepción en las respuestas encaminadas a mantener el sistema dentro de sus límites. Estas tres condiciones son necesarias y suficientes para producir una extralimitación.
Meadows et al. Los límites del Crecimiento 30 años después, Barcelona: Galaxia Gutenberg, pág. 42.

Recepción política de los límites:

  • Denuncias de maltusianismo.
  • Denuncias de estrategia neocolonial: su objetivo era prohibir el desarrollo industrial del Tercer Mundo volviéndolo a someter tras los procesos de independencia y descolonización.
  • Denuncias de cripto ecofascismo: planes para sustituir la democracia por un gobierno tecnocrático ecologista.
  • Rechazo desde la URSS: límites del crecimiento problema “capitalista” por ausencia de planificación económica.
  • Rechazo desde la izquierda: argumentario que consolidaba la situación de opresión histórica de la clase obrera.
  • Rechazo desde la derecha: argumentario que atacaba el espíritu de libre empresa.
  • Denuncias de complicidad con las multinacionales para destruir la soberanía de los Estados nacionales.
  • Denuncias al Club de Roma como promotor de un plan de dominación mundial de signo racista.
  • Denuncias por promover un pensamiento irracional, milenarista y antiprogreso.

  • Incompatibilidad entre capitalismo (y también capitalismo digital) y democracia.
  • Incompatibilidad entre capitalismo (y también capitalismo digital) y sustentabilidad.
  • Poderío tecnológico sin racionalidad de conjunto ni capacidad de planificar a largo plazo: receta para el desastre. Las obviedades que no vemos…
  • El mayor, peor y más insidioso ideologema de nuestra época: no hay que preocuparse de la degradación extrema de la Tierra que estamos causando, nuestra tecnociencia mágica nos salvará.
  • Pero no disponemos de la eco-sabiduría que nos permitiría gobernar la tecnología. Y el intento por preservar lo que nos parecen logros supremos de la tecnociencia (internet sobre todo) nos conduce a la devastación de la biosfera.
  • Ante cada nueva variante de grandiosos planes tecnocientíficos, preguntémonos: ¿de dónde saldrán la energía, los materiales y la relativa estabilidad social y ecológica que haría falta para materializar esto?
  • Tres decenios ya de digitalización –y ninguna desmaterialización a escala global. ¿No es ya tiempo de dejar de engañarnos?
  • ¿Tecnología libre de valores? Da risa. La sociedad rendida a la tecnociencia incorpora como sus valores básicos el control, la eficiencia, la dominación, el crecimiento económico…
  • Lástima que los resultados sean poco compatibles con seres humanos vulnerables que viven en una biosfera finita.
  • Con un cerebro impresionante y un sistema nervioso complejísimo, podemos comportarnos de forma perfectamente imbécil.
  • ¿Por qué confiar en que internet como “sistema nervioso global” va a desembocar en conductas colectivas inteligentes?
  • El proceso de aceleración social (Hartmut Rosa) y la destrucción de la capacidad de atención del ser humano a través del internet distribuido y sus dispositivos móviles (Sherry Turkle) destruyen la posibilidad de reflexionar, razonar y deliberar.
  • Las “sociedades del conocimiento” son más sustantivamente irracionales que nunca.
  • “Adelante, rápido, adelante, siempre que se puedan obtener beneficios”. La combinación de una tecnociencia cada vez más potente y un capitalismo cada vez más acelerado es letal.
  • El ideal de una “ciencia bien ordenada” se vuelve quimera en semejante contexto.
  • Identificar la tecnociencia con la Razón es una falacia que precisamente contraría el espíritu (y el método) científico…
  • El peor enemigo de la ciencia no es la religión, sino la devastadora subordinación de la ciencia al capitalismo.
  • El problema mayor con la ciencia no es la ciencia, sino la dominación y la hybris –problemas generales humanos que no se solucionan con más ciencia, sino con más sabiduría.
  • Uno de los peores ideologemas de la cultura dominante es el determinismo tecnológico. “El internet de las cosas es imparable”, martillean. “El progreso está indisolublemente ligado a los Big Data…”
  • La humorada de Peter Diamandis: nos lanzamos sin paracaídas y lo vamos construyendo mientras caemos. Pero son estos tecnólatras de Silicon Valley y la Singularity University quienes orientan nuestra carrera hacia el abismo…
  • El automóvil es un medio, no un fin. El smartphone es un medio, no un fin. El dinero es un medio, no un fin. Pero los medios se han convertido en fines últimos. Y los verdaderos fines desaparecen de nuestro horizonte…
  • El mal esencial que padece la humanidad es la sustitución de los fines por los medios, pensaba Simone Weil.
  • Podemos tener democracia o podemos tener capitalismo, pero no los dos a la vez. (Y lo mismo vale para el capitalismo de algoritmos.)
  • Podemos tener sustentabilidad o podemos tener capitalismo, pero no los dos a la vez. (Y lo mismo vale para el capitalismo de algoritmos.)
  • Seguimos repitiendo como loros: “La tecnología hace superior a Homo sapiens”. Y no: si algo nos hace potencialmente superiores, es nuestra capacidad de comprensión, amor y compasión.
  • La comprensión, sin la compasión, no sirve. La compasión, sin la comprensión, no alcanza. Necesitamos las dos…


Aprendices de brujo… que no acaban de aprender…

nuestro apoyo a la ZAD (notre-dame-des-landes) sometida al acoso policial del estado francés

En todo el mundo, la expoliación de los territorios a través de múltiples proyectos extractivistas y productivistas se intensifica, a medida que va agravándose el choque de las sociedades industriales contra los límites biofísicos del planeta Tierra -nuestra Gaia. Desde muchos lugares hemos seguido con el máximo interés la experiencia de la ZAD en Notre-Dame-des-Landes, rica tanto en ejemplos de resistencia como en prefiguración de otras relaciones socioecológicas. Todo nuestro apoyo hoy, cuando todo lo que se ha construido durante los últimos años se halla en riesgo.

Grupo de Investigación Transdisciplinar sobre Transiciones Socioecológicas (GinTRANS2)

Barcelona- Granada- Valladolid- Palma de Mallorca- Zaragoza- Bogotá- Madrid, 26 de abril de 2018.

 

Defender la ZAD o de cómo el gobierno de Macron quiere acabar con la prueba de que otro mundo es posible, por Adrián Almazán

Pour un projet coopératif d’avenir…

materiales del módulo 2 en el curso de posgrado “ética y responsabilidad de la investigación”

Sobre la primera sesión:

EN TIEMPOS DE DESCENSO ENERGÉTICO

la_senda_del_descenso_energe_tico-mapa_en_el_aire A. Turiel, 2017

PRONTUARIO sobre peak oil, Antonio Turiel, marzo de 2017

Sobre la segunda sesión:

Los limites del crecimiento, UAM, 26 de abril de 2018

grabación de la conferencia de Emilio Santiago Muíño

Cuatro décadas perdidas, Emilio Santiago Muíño 2016

Ramón Fernández Durán y Luis González Reyes:

En la espiral de la energía. Vol. I. Historia de la Humanidad desde el papel de la energía (pero no solo)

Madrid: Libros en Acción/ Baladre, 2018.

Ramón Fernández Durán y Luis González Reyes:

En la espiral de la energía. Vol: II. Colapso del Capitalismo global y civilizatorio.

Madrid: Libros en Acción, Baladre, 2018.

Sobre la cuarta sesión:

Winner, L. La tecnología como forma de vida en LA BALLENA Y EL REACTOR

Technique, par Cornelius Castoriadis, 1973

Postman, N. The Judgment of Thamus

 

MÓDULO 2: “CIENCIA Y TÉCNICA EN LA ERA DEL ANTROPOCENO”

 

16 de abril de 2018, 1ª sesión. De 16 a 18:30h. Sala mixta Plaza Mayor, 1ª planta, Jorge Riechmann

 

26 de abril de 2018, 2ª sesión. De 16 a 18:30h. Sala mixta Plaza Mayor, 1ª planta, Emilio Santiago Muiño

 

7 de mayo de 2018, 3ª sesión. De 16 a 18:30h. Sala mixta Plaza Mayor, 1ª planta, Carmen Madorrán

 

17 de mayo de 2018, 4ª sesión. De 16 a 18:30h. Sala de reuniones (naranja), Facultad de Filosofía y Letras (hall de la entrada), Adrián Almazán

 

1ª Sesión: ¿Dónde estamos? ¿Cómo puede ser que la “sociedad del conocimiento” avance a ciegas hacia el abismo? El riesgo de colapso ecológico-social en el Siglo de la Gran Prueba

Ponente: Jorge Riechmann

Duración: 2 horas 30 min.

Contenido: ¿Dónde estamos? La divergencia de opiniones resulta extrema. Mientras que todo indica que nos vamos hundiendo en el Titanic, el relato oficial sostiene que estamos despegando hacia nuestro destino galáctico en el Enterprise de Star Trek –y probablemente la mayoría de la sociedad lo cree. Enorme es el choque de narraciones, análisis y expectativas: pero atender a las bases biofísicas de nuestras sociedades indica que las pendientes deslizantes por las que estamos resbalando –económicas, tecnológicas, culturales- desembocan en colapsos ecológico-sociales (y por lo tanto no resulta inadecuado hablar del siglo XXI como el Siglo de la Gran Prueba). Se atenderá especialmente a tres dimensiones de esta complicada situación: el calentamiento climático, la crisis de recursos naturales bióticos y abióticos (comenzando por el petróleo en primer lugar) y la Sexta Gran Extinción.

Lecturas recomendadas:

  • Ricardo Almenar, El fin de la expansión, Icaria, Barcelona 2012.
  • Nick Buxton y Ben Hayes (eds.), Cambio Climático S.A., FUHEM Ecosocial, Madrid 2017.
  • Jorge Riechmann: Ética extramuros, eds. UAM, Madrid 2016.
  • Jorge Riechmann, ¿Vivir como buenos huérfanos?, Catarata, Madrid 2017.
  • Jordi Solé y Francesc Sardà: Por qué la crisis no acabará nunca, Laertes, Barcelona 2015.
  • Antonio Turiel: “La senda del descenso energético: mapa en el aire”, Viento Sur 151, Madrid 2017.
  • Edward O. Wilson, Medio planeta. La lucha por las tierras salvajes en la era de la Sexta Extinción, Errata naturae, Madrid 2017.
  • Ronald Wright, Breve historia del progreso, Urano, Barcelona 2006.

 

2ª Sesión: The Limits to Growth y la cuestión de los límites: debates desde los setenta hasta hoy

Ponente: Emilio Santiago Muíño

Duración: 2 horas 30 min.

Contenido: El informe al Club de Roma sobre Límites del crecimiento (LDC), cuya primera versión fue publicada en 1972, puede considerarse como uno de los mayores hitos intelectuales del siglo XX. Por primera vez en la historia, y gracias a la aplicación conjunta de la dinámica de sistemas, la potencia de cálculo de la tecnología informática y el mejor conocimiento empírico disponible sobre la situación del consumo de recursos y sumideros biosféricos, se delimitaba con precisión el contorno de la extralimitación ecológica y sus posibles desarrollos futuros. Que la sostenibilidad es una de las pruebas evolutivas más determinantes con las que la selección cultural va a examinar el patrón civilizatorio moderno es una de las conclusiones más robustas del estudio: o somos capaces de organizar transiciones a sociedades sostenibles en un periodo histórico breve o el desenlace de la aventura modernizadora será un colapso socioecológico acompañado de un naufragio antropológico.

Frente a la mala fama generada por una recepción que fue más ideológica que científica, LDC ha sido un documento que ha envejecido sorprendentemente bien. Sus distintas revisiones han actualizado un estudio y un método cuyas conclusiones se están viendo altamente reforzadas por el curso de los acontecimientos. En esta sesión se repasarán las bases fundamentales del informe, sus conclusiones, los escenarios de futuro que plantea y su contraste con el devenir histórico. Posteriormente, se realizará un bosquejo sobre las razones socioeconómicas e ideológicas que convierten a la noción de límite en un gran tabú cultural contemporáneo.

Lecturas recomendadas:

  • BARDI, Ugo (2014). Los límites del crecimiento retomados, Madrid: La Catarata
  • GARCÍA OLIVARES, Antonio et al. (2012). “A global renowable mix with proven technologies and common materials”, en Energy Policy nº 41.
  • MEADOWS, Donella; MEADOWS, Dennis. y RANDERS, Jørgen (1972). The limits of the growth, Nueva York: Universe Books.
  • MEADOWS, Donella; MEADOWS, Dennis; y RANDERS, Jørgen (2006). Los límites del crecimiento 30 años después, Barcelona: Galaxia Gutenberg
  • TURNER, Graham (2014). Is global collapse imminent. [En línea]. Disponible en: http://sustainable.unimelb.edu.au/sites/default/files/docs/MSSI-ResearchPaper-4_Turner_2014.pdf

 

3ª Sesión: En torno a la “tercera cultura”; propuestas sobre una nueva Ilustración

Ponente: Carmen Madorrán Ayerra

Duración: 2 horas 30 min.

Contenido: A la vista del escenario planteado en las dos sesiones precedentes resulta indispensable, en el ámbito de la investigación universitaria, afrontar el reto de reflexionar sobre cuál podría ser nuestra respuesta (parcial) a los problemas complejos que afrontan nuestras sociedades contemporáneas. Una forma casi inmediata en la que puede plasmarse esa contribución es la de trazar puentes que conecten el conocimiento científico con el público general. Como veremos, se trata de una responsabilidad que no podemos obviar: ante la ampliación de la capacidad de impacto de las acciones humanas sobre los otros (presentes, lejanos y futuros) respaldada por la información científica disponible, nuestra responsabilidad se acrecienta, y resulta insoslayable tratar de avanzar en respuestas congruentes con la magnitud del desafío.

Ahora bien, ante la pérdida de inocencia que supuso el siglo XX para los anhelos excesivamente racionalizadores de la Modernidad ilustrada, se hace necesaria una búsqueda activa de planteamientos alternativos. Sin embargo, lo anterior no invalida determinadas intuiciones de la Ilustración, de entre la que podríamos destacar la inadmisión de cualquier desgajamiento entre los ámbitos cultural, político y científico. Para presentar esa suerte de reapropiación crítica del proyecto ilustrado recurriremos a las propuestas que han planteado distintos autores en esa búsqueda de elementos en los que podría pivotar una nueva Ilustración. Para ello, la aportación sobre la “tercera cultura” –que propuso Francisco Fernández Buey– será un elemento central. Frente a la compartimentación del conocimiento y la desconexión entre áreas (muy especialmente la escisión entre “ciencias” y “humanidades”), atenderemos a la pertinencia de impulsar esa “tercera cultura” que nos aporte las herramientas precisas para la participación con sentido en los grandes asuntos socioculturales contemporáneas, en los que el complejo tecno-científico tiene un peso que no cabe ignorar.

Lecturas recomendadas:

  • Adorno, T. y Horkheimer, M., Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos filosóficos, Trotta, Madrid, 1998
  • Álvarez Cantalapiedra, S., “Sustento y sostenibilidad: vivir bajo un techo con los pies bien pegados al suelo”, en PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global¸ nº 138, pp. 13-29
  • Castoriadis, C., El ascenso de la insignificancia, Cátedra, Madrid 1998
  • Fernández Buey, F., Para la tercera cultura. Ensayos sobre ciencias y humanidades¸ El Viejo Topo, Barcelona, 2013
  • García Ruiz, A., Impedir que el mundo se deshaga. Por una emancipación ilustrada, Los Libros de la Catarata, Madrid, 2016
  • Habermas, J., “La modernidad, un proyecto incompleto”, en La posmodernidad, Kairós, Barcelona, 7ª ed., 2008
  • Jonas, H., El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética para la civilización tecnológica, Herder, Barcelona, 1995
  • Riechmann, J., Un buen encaje en los ecosistemas. Segunda edición revisada de Biomímesis, Los Libros de la Catarata, Madrid, 2014
  • Sánchez Ron, J.M., La nueva ilustración: Ciencia, Tecnología y Humanidades en un mundo interdisciplinar¸ (Premio internacional de ensayo Jovellanos 2011), Ediciones Nobel, Oviedo, 2011

 

4ª Sesión: La no-neutralidad de la técnica y la tecnología.

Ponente: Adrián Almazán

Duración: 2 horas 30 min.

Contenido: Es habitual pensar que frente a las herramientas el único pensamiento posible es el relativo a su fabricación o a su uso. La herramienta está ahí, instrumento puro, para que la utilicemos con los fines que consciente y voluntariamente nos marquemos y la volvamos a dejar en su lugar una vez finalizado. Pero, ¿es esto realmente así?

Nos recuerda Langdon Winner en su obra seminal La ballena y el reactor que esta concepción afilosófica de la tecnología es una herencia directa del pensamiento heleno y su relativa poca precaución por el ámbito de la techné. Sin embargo, apunta también allí, no es posible seguir moviéndonos en ese paradigma ante la abrumadora evidencia de que cada vez más instrumentos, técnicas, tecnológicas y entramados sistémicos de las mismas tienen un impacto determinante en la organización política, económica e incluso antropológica de los seres humanos. Sólo hace falta pensar en la energía nuclear o las nuevas tecnologías de la información y comunicación para no poder más que darle la razón.

En esta sesión recorrermos algunas de las contribuciones más relevantes al que se conoce como paradigma de no-neutralidad de la técnica. Es decir, aquél que pone en primer plano la importancia y necesidad de una reflexión sobre las relaciones profundas y constitutivas entre tecnología y sociedad para cualquier reflexión que pretenda abordar la naturaleza, perspectivas y posibilidades de transformación del presente.

Lecturas recomendadas:

  • Winner, L. (1987). La ballena y el reactor: una búsqueda de los límites en la era de la alta tecnología. Barcelona: Gedisa Editorial.
  • Postman, N. (1994). Tecnópolis: la rendición de la cultura a la tecnología. (V. Campos González, Trad.). Barcelona]; [Barcelona: Círculo de Lectores ; Galaxia Gutenberg.
  • Mumford, L. (1971). Técnica y civilización. Madrid: Alianza Editorial.
  • Ellul, J. (2003). La edad de la técnica. Barcelona: Octaedro.
  • Anders, G. (2011a). La obsolescencia del hombre (Vol. I). Sobre el alma en la época de la segunda revolución industrial. Valencia: Pre-textos.
  • Anders, G. (2011b). La obsolescencia del hombre (Vol. II). Sobre la destrucción de la vida en la época de la tercera revolución industrial. Valencia: Pre-textos.
  • Castoriadis, C. (1978). Article «Technique». En Les carrefours du labyrinthe (pp. 221-248). Paris: Seuil.

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defensa de la teoría gaia orgánica: dos intensas sesiones con carlos de castro en cantoblanco, 24 y 25 de abril

“Defensa de la teoría Gaia orgánica”, por el profesor Carlos de Castro (Universidad de Valladolid). Seminario en dos sesiones de dos horas abierto al público general. Libre asistencia.

1ª sesión: Gaia orgánica desde las Ciencias de la Tierra.

2ª sesión: Implicaciones filosóficas de la teoría Gaia orgánica.

Martes 24 de abril de 2018 (16 h.) y miércoles 25 de abril (12 h.), Sala de Conferencias FyL

 

Sobre la actividad:

La teoría científica de la Gaia orgánica se basa en dos pilares básicos, provenientes uno de la física y otro de la ecología.

De la física, continúa la tradición abierta por Ilya Prigogine acerca de los sistemas termodinámicos alejados del equilibrio (sistemas disipativos), de la que se extrae la incompletud del neodarwinismo para explicar toda evolución (advertida también por otros termodinámicos), para concluir que las leyes de la termodinámica ayudan a explicar hechos de las Ciencias de la Tierra físico-químicos, pero también biológico-ecológicos.

Esta termodinámica implica que la selección natural debe ser ampliada –como sostuvo el propio Darwin pero fue negado de forma sistemática por autores posteriores- por mecanismos (cuasi)lamarckistas. Algo que la biología más reciente empieza tímidamente a incorporar (epigenética, ingeniería genética natural, simbiogénesis…) y que la Gaia orgánica lleva hipotetizando desde finales del siglo pasado.

De la ecología, conecta los problemas de nuestra actual civilización humana por su choque con los límites ecológicos, con el problema de que el potencial de crecimiento de todos los seres vivos puede generar una situación parecida. La solución a escala ecológica y biosférica del problema de los límites de recursos estriba, precisamente, en la formación de una entidad supra-orgánica coordinada, que se termina convirtiendo en un organismo. Es decir, la Gaia orgánica se origina y evoluciona en la Tierra como solución biológica al problema análogo de extralimitación que padece nuestra actual civilización.

Para la filosofía e historia de la ciencia, la teoría Gaia sería análoga, si terminara teniendo éxito científico, a la revolución copernicana, a la propia revolución que supuso la teoría evolución de las especies y a las revoluciones de la de la física en el siglo XX (relatividad y cuántica). Ellas suponen una revolución en el pensamiento occidental y su filosofía, porque, entre otras cosas, descentran al ser humano del propio proyecto iniciado al menos desde el Renacimiento: el hombre como medida y centro de todas las cosas, que establece una relación mecánica y reductiva con lo que le rodea, y cosifica todo.

La teoría Gaia orgánica no sólo sigue aquella “tradición” anti-antropocéntrica, sino que, quizás por primera vez desde las Ciencias de la Tierra, permite una discusión filosófica, ética y espiritual, paradójicamente humanista, que no sólo nos ayuda a responder a las preguntas clásicas sobre ¿quiénes somos y de dónde venimos? desde una perspectiva distinta, sino que genera un “sentido” sobre ¿a dónde vamos?

La Gaia orgánica no solo se defiende como una buena teoría científica que explica y sitúa en un paradigma comprensible los hechos de la naturaleza y que incluso hace predicciones distintas a otras teorías ecológicas y evolutivas (es falsable), sino que se considera que puede ayudar en el resto de esferas humanas (intuitiva, emocional, espiritual…) para “navegar” la Transición de Civilización. Es decir, aunque no fuera científica, desde la filosofía, al menos, “habría que inventarla”.

 

Sobre el ponente:

Carlos de Castro Carranza es licenciado en Físicas y doctor por la Universidad de Valladolid, donde es profesor titular del Departamento de Física Aplicada. En la Universidad de Valladolid imparte física básica a alumnos de Escuelas de Ingeniería, Arquitectura y de Ciencias Físicas. Imparte también Historia de la ciencia y de la tecnología en la Escuela de Ingeniería; y en el máster de Cooperación Internacional para el Desarrollo de las cuatro universidades castellano-leonesas públicas, la asignatura Aspectos medioambientales de la cooperación.

Es experto en temas de límites al crecimiento y sostenibilidad, área donde ha publicado varios artículos dedicados en especial a la modelización dinámica de sistemas energéticos, y también un par de libros sobre el tema (La revolución solidaria, Iepala, 2001, y Ecología y desarrollo humano sostenible, UVa, 2004). También investiga la hipótesis Gaia, a partir de la cual ha elaborado una nueva teoría que denomina Teoría Gaia Orgánica. Ha publicado sobre ella un par de libros técnicos (El origen de Gaia, Abecedario 2008; Teoría Gaia orgánica, Bubok, 2012) y una novela (El Oráculo de Gaia, Bubok, 2011), lo cual le ha permitido adentrarse en los aspectos filosóficos y culturales de la teoría. Su segunda novela sobre Gaia será publicada por la editorial Genal y la editorial Touda, y ha comenzado a escribir un tercer ensayo sobre la teoría Gaia que pretende abarcar tanto los aspectos científicos de la teoría como las posibles consecuencias en la filosofía y el resto de esferas humanas.

Ha impartido decenas de cursos, charlas, conferencias, etc.  a lo largo de la geografía española desde 1991 sobre ecología y sostenibilidad, cambio climático, crisis energética, límites al crecimiento, teoría Gaia etc.

 

Dos artículos que servirían como referencias principales:

Sobre la teoría Gaia Carlos de Castro ha publicado en la revista científica Ecosistemas “En defensa de una teoría Gaia orgánica”, 2013: 22(2) (mayo-agosto de 2013), p. 113-11 (https://www.revistaecosistemas.net/index.php/ecosistemas/article/view/744 ). Y en la Revista de Humanidades y Cultura la Albolafia, “Colapso y transición de la civilización: defensa del Gaiarquismo” (febrero de 2017), p 74-94 (http://www.albolafia.com/trab/Alb-Doss-010.CASTRO.pdf )

Leemos en el artículo: “En defensa de una teoría Gaia orgánica” (2013): “El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y de hábitat, el acceso al agua potable y otros problemas ambientales constituyen ejemplos claros de que la humanidad necesita una visión global (holística) de la Tierra (véase por ejemplo la Carta de la Tierra promovida por las Naciones Unidas en 2000).

Las teorías derivadas de la hipótesis Gaia de Lovelock y Margulis son quizás las mejores y también las más controvertidas de las que trabajan con esa perspectiva global, a la vez que abren la posibilidad de profundizar en el paradigma científico y filosófico conocido como organicismo. La hipótesis inicial de Gaia de Lovelock establece que el conjunto de los seres vivos se comporta como si fuese un superorganismo capaz de regular la composición de la atmósfera y el clima en su beneficio.

Aunque Lovelock, Margulis y otros de sus seguidores como Lenton se han desdicho en varias ocasiones de esta hipótesis, en especial negando que Gaia fuese un organismo, tanto ellos como sus críticos han reconocido que esta idea ha sido inspiradora y se convirtió en fructífera como generadora de otras hipótesis acerca de cómo los procesos biológicos influyen o coevolucionan con los procesos fisico-químicos de la atmósfera, los suelos y los océanos.

La hipótesis de que Gaia es un organismo se queda solo en la metáfora y Lovelock y demás autores tratan de avanzar hacia una teoría mecanicista, en la que los seres vivos y su entorno físico co-evolucionan, a partir de relaciones cibernéticas. Irónicamente, las críticas a la hipótesis inicial de Gaia por parte de los teóricos evolucionistas neodarwinistas son erróneas para algunos autores, incluso superficiales y quedaron al descubierto relativamente pronto, incluso en publicaciones en las que Lovelock y sus seguidores y algunos de sus críticos participaban, quizás porque en su mayor parte vinieron desde la filosofía de la ciencia y no de científicos teóricos de Gaia. Autores como Lovelock, que se han quejado repetidamente del reduccionismo en el método científico y de la excesiva compartimentalización de la ciencia, no han sido aparentemente conscientes de las contundentes contra-argumentaciones a las críticas de su hipótesis Gaia inicial.”