seminario sobre “el jardín de babilonia” de bernard charbonneau

Adrián Almazán ha preparado un seminario para quienes saben o intuyen que el futuro será más rural de lo que pensamos:
Inscripción escribiendo aquí: campoadentro@campoadentro.es
A partir del martes, 26 de marzo, de 18.30 a 19.30h

Seminario de lectura colectiva:
«El jardín de Babilonia» de Bernard Charbonneau
Con Adrián Almazán
Diez sesiones semanales.
Precio: 66€ (incluye libro a precio especial de 16€)

Bernard Charbonneau (1910-1996), considerado fundador de la ecología política en Francia, escribió una veintena de libros e innumerables artículos en los que estudió el impacto de la «Gran Transformación» propiciado por la industrialización. Geógrafo e historiador de formación, y filósofo por vocación, desde los años treinta nos alertó de que la aceleración del progreso técnico y científico ponía en peligro los equilibrios naturales y sociales que permiten al hombre habitar la tierra y vivir en libertad. Su profundo amor por la naturaleza, su rechazo del progreso científico y de la urbe motorizada, hizo que optara por vivir retirado en el campo, lejos de las tertulias parisinas y de las academias, ejerciendo como profesor de geografía e historia en un colegio. Su compromiso en la defensa de la naturaleza lo llevó a fundar y dirigir, junto a su amigo Jacques Ellul, diferentes organizaciones ecologistas, como el Comité de Defensa de la Costa de Aquitania.

En este seminario nos sumergiremos en la que sin duda es su obra clave, y por ahora única disponible en castellano: «El jardín de Babilonia». En ella Charbonneau mostró con mayor empeño una disyuntiva infernal entre la «protección» de la naturaleza y el desvanecimiento de la libertad humana. Bucear en sus páginas es ser testigo de la desaparición del campo y sus habitantes, de la mutación de la ciudad en Megalópolis en manos del crecimiento desbocado, de una crítica pionera del supuesto «amor a la naturaleza» que sirve de coartada a la devastación producida por el turismo… «La experiencia de la naturaleza es hoy en día inseparable de la de su destrucción. Si queremos recuperar la naturaleza, primero tenemos que hacernos cargo de que la hemos perdido». Un clásico desconocido indispensable para comprender nuestro presente de crisis socio-ecológica y riesgos de colapso.

Adrián Almazán ha cursado todos sus estudios en la UAM, universidad por la que es licenciado en Física, máster en Física de la Materia Condensada y Nanotecnología, máster en Crítica y Argumentación Filosófica y doctor en Filosofía. En la actualidad trabaja como contratado posdoctoral desarrollando una investigación sobre educación ecosocial en el instituto DEMOSPAZ de la misma Universidad. Su investigación se ha centrado en el estudio de la tecnología como fenómeno socio-histórico—especialmente en el contexto del pensamiento francés del siglo XX—, además de en cartografiar la actual crisis socioecológica y trabajar en estrategias de lucha y mitigación de las perspectivas de colapso que ésta arroja. A esa cuestión dedicó su contribución al libro Ecosocialismo descalzo, entre otras publicaciones. Es además miembro de Ecologistas en Acción y forma parte del comité editorial de Ediciones el Salmón y de la revista Cul de Sac.

elecciones, LCCTE, ‘green new deal’, decrecimiento… un hilo de emilio santiago muíño

por Emilio Santiago Muíño
Activista ecosocial en @ITRompe. Doctor en Antropología. Director de @MostMedioAmb por compromiso. Mc fracasado y surrealista extemporáneo por vocación.

 

El 28-A elecciones. Que en el mejor de los casos dejan en standby reformas estratégicas como la Ley de Cambio Climático y Transición Energética [LCCTE], pilotada por @Teresaribera incluso contra la oposición interna en su propio partido [Abro hilo largo]
 http://ow.ly/TO1U30nJ2rE 

El hilo es un resumen de este documento, que elaboramos colectivamente un grupo de científicos y activistas, entre los que se encuentran @casdeiro, Carlos de Castro, @JorgeRiechmann, @amturiel, @MediavillaMarga. Pedro Prieto, Jordi Sole o @yayo_herrero:
 https://bit.ly/2TSJ2UZ 

Sin duda, si hay una ley que va a definir el futuro de la “segunda transición española” es ésta. Un documento que, pese a la beligerancia dentro y fuera del PSOE (síntoma de lo difícil de este reto), en su borrador no tramitado suponía un paso necesario pero muy insuficiente.

Necesario porque tras años de bloqueo del PP y “su vía polaca” la LCCTE nos ponía en hora con las directrices europeas de transición energética más avanzadas. Insuficiente porque el marco energético europeo parte de un error de base: que los límites del crecimiento sean un tabú.

Europa, que es vanguardia geopolítica en transición energética, llega cuarenta años tarde. Este tipo de reforma energética gradual hacia la descarbonización hubiera sido factible en 1972, o incluso en la época de Río 92. Hoy la extralimitación es ya tan grave que el escenario es otro.

Nuestra situación es de “emergencia planetaria”. Y el tipo de intervención política que requiere la sostenibilidad se parece más a las transformaciones súbitas y revolucionarias dadas en las naciones industriales bajo la economía de guerra de la IIGM que a la Agenda 2030.

Pero la tragedia de nuestra época es que lo ecológicamente obligatorio es políticamente imposible. La transición ecosocial debe cabalgar esta contradicción desgarradora, empezando por clarificar el debate real. A continuación, algunas cuestiones clave en relación a la LCCTE:

1) Las energías renovables son inagotables a escala temporal humana pero muy limitadas en su aprovechamiento. Se tratan de dispositivos no renovables de captación de energía renovable que producen electricidad en sociedades no eléctricas (electricidad=20% consumo energético hoy).

Una placa solar o un aerogenerador requieren muchos minerales finitos, muchos de ellos próximos a su agotamiento. Las ubicaciones geográficas óptimas también son limitadas, como refleja este gráfico de Pedro Prieto. Los campos eólicos de calidad en España ya han sido ocupados:

La electrificación total del transporte es un nudo técnico irresoluble (transporte pesado y aviación). Y hoy las renovables funcionan gracias al subsidio fósil. ¿Cómo podría funcionar este campo eólico marino sin combustibles fósiles para minería, montaje, o mantenimiento?👇👇👇

 

2) Las dos hipótesis centrales del desarrollo sostenible, si definimos desarrollo como crecimiento económico exponencial empujado por expansión constante del beneficio capitalista, son falsas. Ni la intensidad energética puede descender al infinito ni la economía se desmaterializa.

Los logros en estas líneas son trampas al solitario, basados en la externalización de los procesos industriales y sus impactos ecológicos al Sur global. La green smart city europea sería imposible sin China convertida en un infierno dickensiano.

La realidad es peor que un capítulo de Black Mirror. Hoy en plaza de Tiananmen se retransmite el amanecer porque la contaminación lo tapa. No olvidemos: éste es el cimiento material real que hace posibles cosas “verdes” como dispositivos de monitorización del consumo energético.

 

3) Por ello el 100% renovable debe ir unido a una economía poscrecimiento. Sin duda, esto supondría una transformación civilizatoria revolucionaria que no sabemos hacer. Primer paso, romper el tabú como intentó @fmarcellesi con la conferencia Post-Growth:
 https://bit.ly/2toqRuL 

4) La LCCTE solo sobre una de las caras del binomio energía-clima: el cambio climático. Pero la emergencia planetaria es una pinza que nos presiona también por el lado de los suministros: el pico del petróleo convencional fue en 2006 y el fracking es solo una mala prórroga.

 

La LCCTE debería prever que en las próximas décadas podemos enfrentar desabastecimientos críticos de combustibles fósiles, empezando por el petróleo, tal y como ya asoma en el caso del diésel:  https://www.youtube.com/watch?v=jPUddlj8et4 …

5) No se trata por tanto de hacerlo mejor, sino de hacer menos. El espíritu rector de la futura LCCTE debería ser siempre el ahorro energético como vía para el descenso del consumo de energía primaria, definiendo la eficiencia como un medio supeditado a este objetivo final.

6) El talón de Aquiles de la LCCTE es el transporte. Necesitamos un planteamiento mucho más audaz que no sea sólo una apuesta por el coche eléctrico, que además puede esconder una subvención a las clases más altas:  http://crashoil.blogspot.com/2019/01/usted-va-pagar-el-coche-electrico.html …

Algunas propuestas: revisión del planeamiento de infraestructuras, paralizando AVE y ampliaciones de aeropuertos. Fin de las desgravaciones fiscales al queroseno de aviación. Fuerte inversión en una red de ferrocarril para el transporte de mercancías.

Y especialmente, necesitamos políticas ecosociales de ordenación del territorio y políticas de regulación económica para reducir sustancialmente la necesidad de desplazamiento de personas y mercancías. Una vida km. 0 es el mejor antídoto contra el cambio climático.

 

7) Siendo la LCCTE un marco legal que quiere promover la “transición justa”, sería necesario ampliar el concepto de justicia al menos en dos direcciones: con otros pueblos de la Tierra y con las generaciones futuras. Lo que nos obligaría a restricciones más severas.

8) La LCCTE ganaría mucho añadiendo dos ejes: políticas fuertes de gestión de demanda y una auditoría pública para democratizar el sector energético. Éste, construido a la sombra protectora del franquismo, supone un oligopolio con un poder sin parangón en el capitalismo europeo.

Cierro con una reflexión personal: paradójicamente, justo cuando el Green New Deal comienza a ser una política de mayorías ganadora, su propuesta se nos demuestra poco realista antes las urgencias ecológicas. ¿La fórmula? Jugar a dos bandas.

El éxito de @AOC es esperanzador. Como lo es que en la presentación de @MasMadrid__ , el auditorio rompiera en aplausos cuando @ierrejon, que puede gobernar en mayo, habló sobre sobre comedores escolares alimentados por productores ecológicos madrileños:  https://bit.ly/2TT49qr 

Hoy el Green New Deal puede ganar elecciones. Y hay que hacerlo porque supondría avances. Pero no basta. Por eso, necesitamos también movimientos sociales que promuevan análisis mucho más realistas. Y en consecuencia, mutaciones decrecentistas en el sentido común [FIN]

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Enlace al hilo original en Twitter: hilo original

You can follow @E_Santiago_Muin.

un texto clave de donella h. meadows: “bailar con sistemas”

¿Qué tiene que ver la Dinámica de Sistemas, clave para entender nuestro rumbo de colapso ecosocial, con el baile? Donella Meadows, autora principal del clásico informe The Limits to Growth (1972), sabía la respuesta:

“bailar con sistemas” en revista 15/15/15

 

“un lugar que pueda habitar la abeja”, entrevistas con jorge riechmann en libre descarga

En libre descarga, gratuita, desde la web de la editorial La Oveja Roja, está disponible “Un lugar que pueda habitar la abeja. Entrevistas con Jorge Riechmann” (2018).
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“sostenibilidad” (líquida) para principiantes

Podría parecer una broma, pero no lo es: se retrata cómo se ve la “sostenibilidad” (líquida, nada menos) desde dentro del sistema…


Tendencias en Sostenibilidad 2019

  • AGORA publica el último informe sobre Tendencias en Sostenibilidad. El informe ha sido elaborado por Helena Ancos, Directora de Ansari Innovación Social.
  • La sostenibilidad ha pasado a estar liderada por el activismo ciudadano y de líderes éticos, en lo que podíamos llamar una sostenibilidad líquida.
  • Habrá nuevos motores de la sostenibilidad como los distintos modelos de economía circular, la transparencia y los datos, y las Smart cities.

Como en años anteriores, se acaba de presentar el Informe Tendencias en Sostenibilidad 2019, donde Agora publica las fuerzas motrices y los principales desafíos para un mundo más sostenible. Las principales conclusiones del Informe son las siguientes:

El activismo continuará creciendo y ejerciendo presión sobre empresas y gobiernos. Al mismo tiempo, la sostenibilidad a escala local, gana la partida a la sostenibilidad desde arriba, con las ciudades sostenibles como gran motor de cambio, esto es, ciudades que se planifiquen y administren teniendo en cuenta el impacto social, económico y ambiental.

En este contexto, los datos y su análisis son el factor de cambio, permitiendo descubrir tendencias, perspectivas, y problemas ocultos, planificar el futuro, hacer un presupuesto más eficaz, y establecer herramientas para medir, monitorear y mejorar su desempeño.

La concienciación de la sostenibilidad viene de la mano de empresarios éticos, los auténticos líderes en desarrollo sostenible. El mundo de la moda es especialmente dinámico en este sentido. Junto a estos empresarios éticos, los emprendedores sociales están abordando problemas sociales que quedan fuera de la acción tradicional de gobiernos y empresas. Así, la educación de las niñas, la violencia sexual, la reforma penitenciaria, la inclusión financiera y el alivio de desastres son algunas de las áreas de actuación donde se está incidiendo de forma brillante.

Como principales nichos de mercado destaca la Economía Circular a través de sus distintos modelos (el modelo de Suministros circulares, el modelo de recuperación de recursos, el modelo de Extensión del ciclo de vida del producto, el modelo de Plataformas compartidas o los modelos de Producto como Servicio) si bien hay que crear un ecosistema favorable para su desarrollo, a través de la financiación y de iniciativas normativas como las que están surgiendo en algunos países europeos y de otros continentes.

Por su parte, los ODS siguen siendo otra área prometedora en el desarrollo sostenible, pero para desarrollar su potencial es preciso visibilizar las oportunidades empresariales, un mainstraiming de desarrollo sostenible en todas las políticas públicas, y la alineación con los mercados financieros.

La IA desempeñará un papel interesante al habilitar y escalar las soluciones de sostenibilidad. Así,  las prácticas y los informes de RSE se transformarán radicalmente. Del mismo modo, el Blockchain cambiará la forma en que tienen lugar las transacciones comerciales haciéndolas más transparentes y permitiendo su seguimiento por el consumidor.

Informe completo en www.agorarsc.org

marx, marxismos, ecosocialismos: reflexiones de emilio santiago muíño

[Hilo de ESM en Twitter: aquí el hilo ]

Ya disponible el audio de la charla “De la destructividad de las fuerzas productivas” que ofrecí en el curso “Las armas de la crítica” organizado por @NocionesComunes en @traficantes2010. Marx y ecología como tándem necesario pero problemático [ABRO HILO]  https://bit.ly/2AGeMVa 

1º idea fuerza: para entender la crisis ecosocial e intervenir políticamente en ella desde posiciones emancipadoras, Marx es imprescindible. Pero al mismo tiempo Marx no nos basta. Por eso, como afirmaba Paco Fernández Buey necesitamos un marxismo sin miedo a la herejía.

Por ejemplo ni la metáfora base-superestructura, ni el determinismo económico, ni el proletariado como clase mesiánica que traerá sí o sí el comunismo, ni el comunismo como fin de los conflictos humanos: estos esquemas no han superado el banco de pruebas del siglo XX.

Estos presupuestos falsos derivan de una teoría que ha primado la unidad de lo social como axioma central. Pero hay otra hipótesis fundamental del pensamiento de Marx que tampoco se sostiene: la abundancia material. Actualizar a Marx ecológicamente implica discutir con ella.

Una tarea de la que no partimos de cero: ahí están los trabajos de Harich, O’Connor, Tanuro, Löwy, JB Foster, Saito y en España Sacristán, Fernández Buey, Sempere, @JorgeRiechmann. Y por supuesto, los propios atisbos ecológicos de Marx, como la idea de fractura metabólica.

¿Nos sirve Marx para pensar la crisis ecológica de un modo que sin él sería indescifrable? Sin duda, ya que ésta es una crisis de extralimitación del sistema capitalista. Y como Marx descifró la dinámica general del capitalismo, su obra es parada obligatoria.

También está toda la gestión de clase de la crisis ecosocial: acaparamientos de tierra y recursos, externalización social del daño ambiental, rentismo extractivista… y los planes distópicos de los ricos para librarse de los peores efectos del desastre en curso.

Pero el mejor aporte de Marx a la crisis ecosocial y su comprensión es la cuestión del fetichismo: “no lo saben pero lo hacen”. Como dice Martínez Marzoa, el hecho históricamente excepcional de que nuestra sociedad sea la primera de la historia con una estructura económica.

De Río 92 a Katowice 18 se suceden esperpentos teatralizados en los que la gobernanza capitalista global deja constancia a los historiadores del futuro de una de las causas del colapso en marcha: esa gobernanza sólo sirve para allanar el camino a la tumoración del capital.

El pensamiento de Marx tiene una actualidad rabiosa porque nos ayuda a comprender que el capitalismo no es sólo un plan político dirigido por una lumpenburguesía codiciosa, sino un sonámbulo histórico sin control, como demuestra su incapacidad para frenar el colapso ecológico.

Problema: Marx mezcló un análisis penetrante de la sociedad moderna, descubriendo uno de sus núcleos constituyentes, con una vaga especulación sobre la sociedad poscapitalista futura. En esta última se proyectaron de modo irreflexivo sus presupuestos teóricos más frágiles.

Por ejemplo se pensó el comunismo desde esa hipótesis de abundancia material que se ha demostrado un sueño cornucopiano erróneo, propio del siglo XIX. No existe abundancia material sustantiva en un planeta finito regido por las leyes de la termodinámica.

La abundancia material es importantísima para imaginar una sociedad en la que la cooperación socialista no es fruto de una explosión moral de altruismo (una sociedad de santos) sino que está socialmente determinada por una estructura donde prima el interés común.

También es la clave de bóveda de un sistema productivo posteconómico: sin coste de oportunidad, sin opciones mutuamente excluyentes, sin insatisfacción, que permita espontáneamente la colaboración coordinada y armoniosa de los productores asociados.

Esta abundancia además sería fruto de un desarrollo tecnológico que traería otras buenas noticias: una es la reducción radical del tiempo de trabajo gracias a la automatización, base de un ser humano total que tuviera tiempo para entregarse a la política, la cultura, el arte…

La otra, que Marx no pudo ver, pero fue y es un problema clave del socialismo tras el fracaso de la planificación centralizada: mecanismos técnicos para una planificación económica de una eficacia superior al mercado.

Este asunto se llamó en el siglo XX “solución computacional al cálculo económico socialista”. Parece que coordinar planificadamente una economía moderna compleja con telégrafo y ferrocarril, como intentó la URSS al principio de la revolución, fue una tarea condenada al fracaso.

Hay quien defiende que el socialismo fue una empresa prematura porque quiso hacer políticamente lo que técnicamente era imposible: gestionar el inmenso volumen de información dispersa de una economía moderna desde un centro gubernamental con tecnologías rudimentarias.

Pero hoy la informática, la microelectrónica y el internet distribuido estarían dando una segunda oportunidad para una suerte de cibercomunismo. Con sus notables diferencias entre ellos, esta es la idea de Negri, Kurz, Mason, Cockshott y Cottrell, Gorz…

¿Pero y si este despliegue del cibercomunismo a nivel mundial estuviera ecológicamente comprometido por la escasez de energía neta y de recursos minerales? Ésta es una pregunta retórica. Dada nuestra extralimitación ecológica, universalizar estas tecnologías resulta imposible.

Por tanto, una de las grandes tareas del siglo XXI es construir una idea “no fosilista” de la emancipación humana. Y por tanto un horizonte utópico mucho más humilde. @casdeiro propone pensarla bajo la idea, popularizada por Ursula LeGuin, de “volver a casa”.

¿Qué puede significar un ecosocialismo que vuelva a casa? Vidas materialmente más austeras, pero más seguras y también más plenas. Que combinen, como proponen Carlos Fernández Liria y Santiago Alba Rico, el paquete antropológico “neolítico” con los avances de la Ilustración.

Donde el programa ecofeminista de poner la vida en el centro, desfeminizando los cuidados y repartiéndolos igualitariamente entre hombres y mujeres, pero también valorándolos simbólica y económicamente, pueda ser parte de nuestra agenda central como sociedad.

Y donde un nuevo modelo de felicidad pueda levantarse alrededor de los dones de la lujosa pobreza: vidas con tiempo y disposición para el disfrute del amor, la amistad, el sexo, el deporte, la creatividad, la gastronomía, la pereza, la mística o cualquier otra pasión con sentido.

Todo esto mucho mejor expuesto en este artículo escrito en Constelaciones:  https://bit.ly/2EXun7m  Y también en el capítulo “Los frutos podridos de la economía política” del libro Ecosocialismo Descalzo, con @JorgeRiechmann, Adrián Almazán y Carmen Madorrán [FIN]