algunas referencia sobre ecosocialismo y el “capitalismo verde” como oxímoron

Un estudiante de filosofía en Salamanca  escribió a Jorge Riechmann planteando que trabajaba sobre ecosocialismo “atendiendo tanto su postura (fundamentalmente valiéndome de su obra El socialismo puede llegar solo en bicicleta) como la de Michael Löwy. Sin embargo, hablando estos días con [la profesora] Carmen Velayos, le comentaba que no era capaz de distinguir muy claramente la diferencia, en el terreno de la práctica política y el modelo de Estado que se defiende, entre las posturas más socialdemócratas como las de Dobson y Dryzek y las ecosocialistas”.

Contestó J.R. indicando que la diferencia es en realidad sencilla: el “socialismo” del ecosocialismo es socialismo en sentido fuerte, es decir, no una variante dulcificada de capitalismo sino un orden socioeconómico alternativo, poscapitalista.

Eso quiere decir que para las y los ecosocialistas ‘capitalismo verde’ es un oxímoron. Eso lo ha argumentado bien Daniel Tanuro en su libro El imposible capitalismo verde:

http://tratarde.org/wp-content/uploads/2012/03/Tanuro-para-EL-ECOLOGISTA-marzo-2012.pdf

También Richard Smith:

Green Capitalism: The God that Failed

https://www.worldeconomicsassociation.org/library/green-capitalism-the-god-that-failed/embed/#?secret=87LfpPx5Do

En realidad los cinco capítulos de este libro fueron publicados primero como los siguientes artículos:

(capítulo 1) http://www.cnsjournal.org/wp-content/uploads/2014/09/Smith.18.2.Jun_.07.pdf

(capítulo 2) http://www.paecon.net/PAEReview/issue53/Smith53.pdf

(capítulo 3) http://www.paecon.net/PAEReview/issue56/Smith56.pdf

(capítulo 4) http://www.truth-out.org/news/item/21060-green-capitalism-the-god-that-failed

(capítulo 5) http://www.truth-out.org/opinion/item/19872-capitalism-and-the-destruction-of-life-on-earth-six-theses-on-saving-the-humans

J.R. viene construyendo la noción de ECOSOCIALISMO DESCALZO desde hace un par de años. Aquí un artículo reciente:

http://vientosur.info/spip.php?article12298

O bien, anteriormente:

ecosocialismo descalzo: material que usé en la conferencia-debate organizada por guk-getxo el 20 de mayo

reseña de “los inciertos pasos…”

Breve comentario sobre el libro Los inciertos pasos desde aquí hasta allá: alternativas socioecológicas y transiciones poscapitalistas

Fuente: http://latransicionera.net/breve-comentario-sobre-el-libro-los-inciertos-pasos-desde-aqui-hasta-alla-alternativas-socioecologicas-y-transiciones-poscapitalistas/

portada LOS INCIERTOS PASOS… 2014

 

En una de mis incursiones a la biblioteca pública encontré este estupendo libro coordinado por Jorge Riechmann, Oscar Carpintero y Alberto Matarán. Tengo que decir que el libro ha sido editado por la Universidad de Granada, dentro de la Colección Periferias, que dirige Fernando López Castellano, magnífico orador y conversador, al que desde aquí le envío un fuerte abrazo.

En esta colección podéis encontrar otros títulos bastante interesantes sobre cuestiones relacionadas con el pos/trans/anti desarrollo, como por ejemplo, “La tierra no es muda. Diálogos entre el desarrollo sostenible y el postdesarrollo”, coordinado por Matarán y López Castellano, “Solidaridad o suicidio colectivo”, de Franz J. Hinkelammert, o “Cuerpos políticos y Agencia. Reflexiones feministas sobre cuerpo, trabajo y colonialidad”, coordinado por Cristina Villalba y Nacho Álvarez, por nombrar solo algunos de los más sugerentes.

Centrándome en el libro de Riechmann, Carpintero y Matarán, es de resaltar que es un trabajo colectivo que surje del Grupo de Investigación Transdisciplinar sobre Transciones Socioecológicas (al que informalmente denominan TRAPOS, por “transiciones poscapitalistas”), formado por numerosas personas del mundo de la academia, que parten del diagnóstico común de crisis sistémica o de civilización. Estas académicas consideran que sólo un análisis transdisciplinar, que aglutine y supere sus respectivas disciplinas, será capaz de comenzar a diseñar posibles salidas o transiciones hacia una reorganización social que sea acorde con la disminución acelerada de recursos energéticos que se avecina. Por ello este libro trata temáticas variadas como la agroecología, soberanía alimentaria y biodiversidad, las energías renovables en el marco de una economía simbiótica con los ecosistemas, el agotamiento del capital mineral de la tierra o las finanzas y el consumo colectivo como herramientas de transición.

A mi entender, lo más valioso de este libro es que no se queda en las meras discusiones teóricas (que también las tiene, y bastante sesudas, por cierto) sino que la mayoría de las personas autoras han intentado ofrecer alternativas prácticas, realizables y realistas, para materializar esa transición “desde aquí hasta allá”.

Me ha resultado especialmente clarificador y estimulante el artículo de Emilio Santiago Muiño y Jordi Maiso que tras una descripción, en mi opinión demasiado densa, de la teoría del valor de Robert Kurz, pasan a establecer un compendio de ejes prácticos para la transición.

Para las que no tengáis ganas de leeros el tocho teórico previo, aquí os resumo las alternativas prácticas que sugieren estos dos:

Como premisas consideran que “la transformación poscapitalista no puede basarse en los principios, tecnología, organización y niveles de consumo de una sociedad industrial en quiebra”. Por ello, de lo que se trata es de generar espacios de sociabilidad emancipados y adaptados a la escasez energética, que nos sirvan para cubrir nuestras necesidades fundamentales y cumplir nuestros deseos básicos. Sugieren que las 4 lógicas sociales fundamentales que han de primar serán la autocontención, autoproducción, reciprocidad y bien común; y proponen estos 5 ejes prácticos para la acción:

1) Trabajar en la redefinición de las necesidades y deseos desde la autocontención, no entendida como sacrificio sino como redescubrimiento de otras formas de riqueza: riqueza de relaciones, de tiempo y de sentido.

2) Fomentar la autonomía comunitaria y la autoproducción en espacios cooperativos autónomos donde producir y consumir en identidad, creando un amplio sector productivo del hazlo tu mismo en comunidad.

3) Crear y gestionar grandes espacios de abundancia comunitaria, es decir, nuevos procomunes generados a partir del reciclaje y aprovechamiento de la abundancia despilfarrada por el productivismo del capitalismo. Así podrían cubrirse de forma comunitarizada necesidades como ropa, muebles, herramientas, vivienda, transporte y otras muchas.

4) Establecer circuitos estructurados de solidaridad y reciprocidad a gran escala y de amplio alcance social (la llamada economía del compartir).

5) Generar instancias de segundo grado que sirvan para coordinar la producción y el consumo a gran escala, basándose en el diálogo abierto y flexible y no en la simple asignación de precios del mercado.

Si aún os resulta difícil vislumbrar a qué se refieren los autores con estos ejes prácticos, me propongo asignarle a cada uno de ellos una práctica social actualmente existente. Con un ejemplo todo se ve más claro, así que aquí van los míos:

1) Aquí yo veo, por ejemplo, a personas que abandonan un trabajo estresante y bien remunerado y lo cambian por tener más calidad de vida y menos dinero.

2) En este caso yo veo iniciativas como Sevilla guifi, que crea nuestra propia red de internet, la Moneda Social Puma, donde creamos nuestro propio dinero, o la Justicia Restaurativa, que reclama la capacidad de generar nuestra propia manera de resolver los conflictos.

3) En cuanto a los nuevos procomunes, mi mejor ejemplo es la Casa Palacio del Pumarejo, pero también las iniciativas que proponen construir y gestionar almacenes y talleres comunitarios o las cooperativas de viviendas en cesión de uso.

4) En este punto yo veo plataformas no comerciales de internet, que permiten compartir y asignar recursos a necesidades, como WWOOF, que pone en contacto a personas que quieren vivir y trabajar en huertos y granjas ecológicas.

5) Como ejemplo de espacio de coordinación yo veo a iniciativas como REAS, que busca crear mercados sociales donde imperen otros principios diferentes al lucro y la despersonalización.

En fin, estas son las iniciativas que se me ocurren, si os animáis podéis escribir un comentario con las que se os vengan a la cabeza. Y si no se os ocurre ninguna… ¡tenéis que leeros el libro!


número 55 de ISEGORÍA, monográfico sobre biología sintética

Se preguntan los coordinadores de esta monografía:  “¿Es realmente posible implementar una “ingeniería robusta” de la vida? ¿Cuál es la comprensión de la vida subyacente a esta visión? ¿Cuál es el modelo de sociedad implícito en ella? ¿En qué medida puede la biología sintética responder a los problemas económicos y ambientales que comienzan a perfilarse? ¿Qué perspectivas abre para la evolución del planeta y de la especie? ¿Cuál es su lugar en las transformaciones que cobran voz en la agenda de la bioeconomía? ¿Cómo se está implementando esta visión a nivel jurídico? ¿Es compatible este modelo de investigación con la idea de innovación responsable? ¿Cómo incide en el modo en que entendemos e imaginamos lo vivo?”

hinkelammert -un gran pensador demasiado desconocido… ¡aprovechemos la ocasión para leerle!

Toda una biblioteca en descarga libre: http://www.pensamientocritico.info/index.php/libros/libros-de-franz-hinkelammert

Y una buena ocasión para dialogar acerca de su pensamiento: 19 de septiembre en Cantoblanco/ Madrid (Facultad de Filosofía y Letras de la UAM).

afiche 4

“el cambio climático: propuestas desde la sociedad civil tras la cumbre de parís”, por f. puig vilar

“El Acuerdo de Munich de 1938, por el que se permitió a Hitler la anexión de los Sudetes, fue celebrado entusiásticamente por la población, que recibió a Chamberlain y a Édouard Daladier con algarabía tomándolos por los hacedores de la paz definitiva. Los protagonistas sospechaban que no iba a ser así, pero la necesidad de algún solaz era tan grande, junto al pavoroso recuerdo de la guerra anterior, que aquél tratado, que de hecho derrumbaba los muros de protección checoslovacos frente al avance alemán, fue recibido como una bendición. Chamberlain y Daladier todavía estaban en el poder cuando se inició la segunda gran guerra en 1939. Éste último, al observar la alegre reacción de la multitud, exclamó a su ayudante: Ah, estos idiotas!” (Sartre, 1945).

Pero Laurent Fabius y Christiana Figueres, hacedores principales del Acuerdo de París, pero no estarán en su improbable desarrollo. En efecto, ambos acaban de abandonar voluntariamente la United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) (King, 2016). Sin duda alguna, ellos saben perfectamente que lo que se vendió como un gran acuerdo, que todos necesitaban para volver a sus países sin tener que esconderse, es un fracaso en toda regla. El “efecto Francisco” (Maibach et al, 2015), con su reciente encíclica, habrá tenido sin duda su influencia, pero el “efecto Obama” también. Efectivamente, EE.UU ha conseguido todo lo que quería: poder seguir emitiendo sin que nadie le tosa y, además, sin que nadie pueda pedir nunca indemnización alguna por los daños y perjuicios a los paí- ses –o a las personas– que están, que estamos, causando nosotros en los pueblos más vulnerables. Todo ello debido no a otra cosa que al derroche de lujo del que ha venido gozando gran parte de la población de los países occidentales desde hace casi 200 años gracias a los combustibles fósiles, por cierto no mencionados en el Acuerdo de París. Al parecer, nada ni nadie es responsable de nada, ni de nadie. Tanto la señora Figueres como el primer ministro francés saben, y sabían sin lugar a dudas, que a la composición de la atmósfera de 2005 le quedan como mínimo 0,6 ºC de aumento de la temperatura media de la Tierra por realizarse, lo que se conoce como calentamiento “en la recámara” (in the pipeline). También sabían que si todas las centrales térmicas a base de carbón dejaran de funcionar, como sería lo deseable por lo menos a efectos de emisiones, la temperatura aumentaría alrededor de 1 ºC en cuestión de semanas. Saben, además, que 2 ºC respecto a la referencia preindustrial son tan extremadamente peligrosos que, en realidad, no son 2 ºC, sino bastantes más, porque ya la Tierra estaría emitiendo GHG por su cuenta debido a los efectos de realimentación del sistema climático y además los sumideros se saturarían como, de hecho, ya ha empezado a ocurrir. Cosas de la visión sistémica no contemplada, por cierto, en los informes del IPCC…”

  • Texto completo en http://www.ceipaz.org/images/contenido/2.FerranPuig-AnuarioCEIPAZ.pdf