emilio santiago muíño, nuestro hombre en santiago de chile, sobre la revuelta, la represión y la organización popular en el país austral

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El capitalismo es atroz, entre otras cosas, porque obliga a que los momentos de alegría máxima, que son las fiestas sorpresa de nuestra potencia política común, sean también momentos de dolor inconsolable. Crónica de una visita al estallido social chileno (Hilo. 1º parte)

He tenido el privilegio inmenso de visitar Chile estos días gracias a una invitación de los compañeros de @RDemocratica al encuentro A Toda Macha. Van primero unos apuntes poético-descriptivos del estallido, después notas más analíticas. Serán 2 o 3 hilos.

Lo más parecido que yo he vivido a algo así es el 15M. Pero el estallido social chileno se da en otra escala, que recuerda más a lo que uno lee sobre las revoluciones en los libros. Hay semejanzas, pero también muchas diferencias.

Las diferencias: primero, la virulencia de la revuelta. Impresiona no solo su masividad, sino también cuánta gente está dispuesta a jugarse el tipo frente a una represión estatal sanguinaria, desmedida, más propia de un golpe de Estado que de un sistema democrático.

El epicentro del estallido también es una plaza, la vieja plaza Italia, nueva plaza Dignidad. Pero a diferencia de Sol, no se ha instalado allí una acampada sino un campo de batalla recurrente, donde todos los días hay borrón y cuenta vieja entre el pueblo y el neoliberalismo.

Alrededor de la plaza de la Dignidad, Santiago adquiere un aspecto casi bélico. Restos permanentes de gases lacrimógenos en el aire. Aceras que parecen huertos de adoquines. Hospitales ciudadanos de campaña atienden 24 horas las personas heridas en los choques

Si el 15M fue una riada de desobediencia civil pacífica, el estallido social chileno tiene algo de tormenta donde el black block se ha hecho pueblo. La barricada y el sabotaje contra objetos y propiedades ha sido constante: la TV lo llama vandalismo, los jóvenes, autodefensa

Por supuesto, la acción ciudadana pacífica es abrumadora y mayoritaria. Pero cuentan algunos amigos que se da cierta complementariedad. Los jóvenes “capucha” suponen un muro de contención antirrepresivo que facilita otras formas de protesta

Y aunque la represión ha convertido odio y la violencia simbólica contra la policía en un leitmotiv, no se han registrado muertes entre los carabineros. Esto, en un país donde circulan muchas armas en las poblaciones, dice mucho de la elevada altura moral de la revuelta popular.

La segunda gran diferencia es la represión: a 16 de nov. el Instituto Nacional de Derechos Humanos constata 6.362 personas detenidas, 2.381 heridas, 217 mutilaciones oculares, 254 casos de torturas, 58 violaciones y 23 fallecidos: 5 asesinados por policía-ejército y otros en duda

La violencia policial-militar se ha ejercido fundamentalmente en Estado de emergencia y bajo toque de queda. Cuesta calibrar el estallido chileno sin entender el símbolo infame de volver a ver milicos en las calles: como echar sal en una herida abierta en la memoria del país.

Los nombres de los 23 fallecidos. Los cinco primeros, por violencia policial-militar. El sexto, posible homicidio de Estado por omisión al impedir su auxilio:
Romario Veloz
Kevin Gómez
José Miguel Uribe
Manuel Rebolledo
Alex Núñez
Abel Acuña
Mateusz Maj
Manuel Muga
Yoshua Osorio

Julián Pérez
Agustín Juan Coro Conde
Alicia Cofré
Paula Lorca
Renzo Barboza
Cardenio Prado
Joel Triviño
Jose Atillo
Eduardo Caro
Jose Manuel Uribe
Mariana Díaz
Joel Treviño
Cardenio Prado
Agustín Coro

“Todo está cargado en la memoria” canta León Gieco. Y “estallará hasta vencer”

Pero las cuentas de la violencia estatal no están claras. Las violaciones de Derechos Humanos han sido sistemáticas, brutales y organizadas. Por eso tan importante el esclarecimiento de lo sucedido con una Comisión de Verdad que no deje impune ningún crimen de Estado .

Han sido semanas traumáticas. Amigos confiesan que sintieron la sombra del golpe militar ceñirse sobre sus vidas. Pero como dicen los jóvenes, les han quitado hasta el miedo. Que el despertar chileno sirva para encerrar para siempre al fantasma del 73 en el museo de los horrores

Otra gran diferencia: el éxito. La constitución de Pinochet del 80, que protegía al neoliberalismo en Chile con 7.000 candados, ha caído. Chile escribirá en un folio en blanco un nuevo pacto social. Las revueltas aceleran el tiempo. Un mes atrás nadie hubiera apostado por ello

Para la derecha, es una derrota histórica dolorosa, sin precedentes. Por primera vez desde el 73, han visto que significa democracia desde el lado que pierde.

Pero en las calles el proceso constituyente no se celebra. Es una victoria política, pero todavía no es una victoria social. Las violaciones de derechos humanos no pueden quedar impunes. La agenda social tiene que traducirse en mejoras concretas en la vida cotidiana.

Por eso el pueblo chileno continúa en estado de rebeldía. Aunque lo más intenso del estallido ocurrió entre los días 18 y 21 de octubre, un mes después Chile sigue movilizando: en las marchas, en los cabildos, en los movimientos sociales, en los partidos de izquierda

Las semejanzas con el 15M: el vértigo de la historia soplando entre los cuerpos que han declarado su mutua dependencia, la rabia contra quien define la realidad y ese descarrilar en amor al prójimo mezclado del primer amor verdaderamente sincero a uno mismo.

En Santiago estos días sentí resonar muchas metáforas que escribí en 2011 para intentar entender algo: el despertar del gigante; la cordura transitoria; dejar de llamar normalidad a la derrota; el escalofrío del tiempo llamando a brillar; todo pasando por fin a una escala total;

el flechazo colectivo: sin miedo al huracán, sin miedo a ser una cobaya de la historia; la sensación de por una vez estar viviendo al ritmo. Saber de nuevo que la familia es cualquiera, porque cualquiera puede prestar ayuda.

También es similar la explosión de la palabra: las paredes de Santiago son hoy las páginas de ese libro de reclamaciones que se le debía al pueblo chileno. Durante kilómetros, desde la Alameda hasta el final Providencia, no hay metro cuadrado de muro sin poesía destituyente.

Y los cabildos ciudadanos, que se parecen a nuestras asambleas en las plazas, donde la democracia ya no es un eslogan vacío ni un procedimiento político alejado, sino una morada, un fuego de medianoche, que reúne todo el dolor disperso y lo transforma en esperanza.

Como nuestro 15M, el estallido social chileno es un sistema nervioso sin cerebro central. La inteligencia, la creatividad y la generosidad vuelven a recordarnos que son las cosas mejor repartidas del mundo. El foco común las coordina. Las partes bailan bien sin noticias del todo.

Los símbolos son eso que nos resumen lo irresumible. No hay estallido social sin ellos. Sin lemas, sin dibujos, sin obsesiones convertidas en centros de gravedad de los significados compartidos. Son el idioma común de la revuelta. Aquí los más recurrentes de Chile [Hilo 2]:

El tirano Piñera. Aquel que pasará a la historia con la ominosa mancha de haber sacado al ejército de nuevo a las calles a matar a un pueblo aun estremecido por el terror de Estado. El centro de la diana de la ira popular.

La pacofobia: superlativa. He visto como desde niñas de menos de 3 años hasta ancianos, el grito de paco culiao unifica Chile en un odio común. Pintadas de ACAB, 1312, y otras que los tratan de asesinos, violadores, o sencillamente, con el peor desprecio: hijos de nadie.

La bandera mapuche: uno de los procesos políticos más fascinantes de la revuelta. El pueblo insurrecto chileno ya no se construye con los símbolos nacionales, sino que muestra vocación de parentesco indígena. Los descendientes de Leftraru han cruzado el Bio Bio.

Los ojos mutilados por las balas de los carabineros. Ojos que se cierran en sacrificio para que Chile, por fin, pueda empezar a ver.

El matapacos: un perrito dócil que atacaba obsesivamente a los carabineros en las revueltas estudiantiles de 2011, y que se ha convertido en el tótem del estallido social.

El proceso constituyente: ni en el más audaz laboratorio populista se hubiera podido conseguir que las cadenas equivalenciales remitieran con éxito a un significante vacío tan complejo y tan poco sexy como una nueva constitución

Chantal Mouffe dio la conferencia magistral de cierre del encuentro. Las calles chilenas le llevan la delantera, quizá sin leer sus libros: no son de izquierdas ni de derechas, son los de arriba contra los de abajo

La “capucha”. Hace diez años ya era una subcultura fascinante. Hoy en Chile es un emblema de una revolución.

La guerra de clases en su versión más cruda, sin velos, sin disimulos. Chile escribe un nuevo capítulo del conflicto eterno entre democracia y derechos de propiedad.

Curioso fenómeno: las pymes buscando la complicidad de la revuelta. Y la revuelta respetando a las pymes. En medio del destrozo de Alameda con Plaza de la Dignididad lo que queda en pie es… un pequeño kiosko

Evade: la chispa que prendió la pradera, las evasiones en el Metro por la subida del precio del billete.

Camilo Catrillanca: en materia de terrorismo de Estado, en Chile llueve sobre mojado. Comunero mapuche asesinado por la policía en 2018. La revuelta ha coincido con el aniversario de su muerte

Feminismo y revuelta se han engarzado hasta ser la misma cosa. Frente a los modelos de la épica masculina del combate, este bonito “pelea como niña chilena”.

La sequía como emblema del extractivismo ecocida que sufre el país. Porque la emergencia climática no nos afecta de modo automático, sino filtrada a través de una decisión básica: o depredamos, o compartimos. En Chile, además, depredan para exportar.

Salud, educación, pensiones públicas como triple demanda de la agenda social. La autodefensa de la sociedad frente a la trituradora del mercado en Chile parte casi de cero.

Como siempre ocurre en las revueltas, poesía en su estado más bello. Algunos ejemplos:

Y el secreto a voces de este mundo: la normalidad era el problema. La conciencia de que al gran juego solo se juega una vez y no nos dejan. Decenas de frases distintas, una misma denuncia: no se trata de pedir bocanadas de oxígeno, porque la vida es mucho más que respirar:

Pronto un análisis menos poético y más reflexivo. De momento necesitaba digerir este bocado de historia que he podido probar, mitad duelo, mirad vértigo. El s. XX tomó en Chile un rumbo desastroso. Que bello sería que el s. XXI se recondujera precisamente allí: chao Chicago Boys!

 

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elecciones, LCCTE, ‘green new deal’, decrecimiento… un hilo de emilio santiago muíño

por Emilio Santiago Muíño
Activista ecosocial en @ITRompe. Doctor en Antropología. Director de @MostMedioAmb por compromiso. Mc fracasado y surrealista extemporáneo por vocación.

 

El 28-A elecciones. Que en el mejor de los casos dejan en standby reformas estratégicas como la Ley de Cambio Climático y Transición Energética [LCCTE], pilotada por @Teresaribera incluso contra la oposición interna en su propio partido [Abro hilo largo]
 http://ow.ly/TO1U30nJ2rE 

El hilo es un resumen de este documento, que elaboramos colectivamente un grupo de científicos y activistas, entre los que se encuentran @casdeiro, Carlos de Castro, @JorgeRiechmann, @amturiel, @MediavillaMarga. Pedro Prieto, Jordi Sole o @yayo_herrero:
 https://bit.ly/2TSJ2UZ 

Sin duda, si hay una ley que va a definir el futuro de la “segunda transición española” es ésta. Un documento que, pese a la beligerancia dentro y fuera del PSOE (síntoma de lo difícil de este reto), en su borrador no tramitado suponía un paso necesario pero muy insuficiente.

Necesario porque tras años de bloqueo del PP y “su vía polaca” la LCCTE nos ponía en hora con las directrices europeas de transición energética más avanzadas. Insuficiente porque el marco energético europeo parte de un error de base: que los límites del crecimiento sean un tabú.

Europa, que es vanguardia geopolítica en transición energética, llega cuarenta años tarde. Este tipo de reforma energética gradual hacia la descarbonización hubiera sido factible en 1972, o incluso en la época de Río 92. Hoy la extralimitación es ya tan grave que el escenario es otro.

Nuestra situación es de “emergencia planetaria”. Y el tipo de intervención política que requiere la sostenibilidad se parece más a las transformaciones súbitas y revolucionarias dadas en las naciones industriales bajo la economía de guerra de la IIGM que a la Agenda 2030.

Pero la tragedia de nuestra época es que lo ecológicamente obligatorio es políticamente imposible. La transición ecosocial debe cabalgar esta contradicción desgarradora, empezando por clarificar el debate real. A continuación, algunas cuestiones clave en relación a la LCCTE:

1) Las energías renovables son inagotables a escala temporal humana pero muy limitadas en su aprovechamiento. Se tratan de dispositivos no renovables de captación de energía renovable que producen electricidad en sociedades no eléctricas (electricidad=20% consumo energético hoy).

Una placa solar o un aerogenerador requieren muchos minerales finitos, muchos de ellos próximos a su agotamiento. Las ubicaciones geográficas óptimas también son limitadas, como refleja este gráfico de Pedro Prieto. Los campos eólicos de calidad en España ya han sido ocupados:

La electrificación total del transporte es un nudo técnico irresoluble (transporte pesado y aviación). Y hoy las renovables funcionan gracias al subsidio fósil. ¿Cómo podría funcionar este campo eólico marino sin combustibles fósiles para minería, montaje, o mantenimiento?👇👇👇

 

2) Las dos hipótesis centrales del desarrollo sostenible, si definimos desarrollo como crecimiento económico exponencial empujado por expansión constante del beneficio capitalista, son falsas. Ni la intensidad energética puede descender al infinito ni la economía se desmaterializa.

Los logros en estas líneas son trampas al solitario, basados en la externalización de los procesos industriales y sus impactos ecológicos al Sur global. La green smart city europea sería imposible sin China convertida en un infierno dickensiano.

La realidad es peor que un capítulo de Black Mirror. Hoy en plaza de Tiananmen se retransmite el amanecer porque la contaminación lo tapa. No olvidemos: éste es el cimiento material real que hace posibles cosas “verdes” como dispositivos de monitorización del consumo energético.

 

3) Por ello el 100% renovable debe ir unido a una economía poscrecimiento. Sin duda, esto supondría una transformación civilizatoria revolucionaria que no sabemos hacer. Primer paso, romper el tabú como intentó @fmarcellesi con la conferencia Post-Growth:
 https://bit.ly/2toqRuL 

4) La LCCTE solo sobre una de las caras del binomio energía-clima: el cambio climático. Pero la emergencia planetaria es una pinza que nos presiona también por el lado de los suministros: el pico del petróleo convencional fue en 2006 y el fracking es solo una mala prórroga.

 

La LCCTE debería prever que en las próximas décadas podemos enfrentar desabastecimientos críticos de combustibles fósiles, empezando por el petróleo, tal y como ya asoma en el caso del diésel:  https://www.youtube.com/watch?v=jPUddlj8et4 …

5) No se trata por tanto de hacerlo mejor, sino de hacer menos. El espíritu rector de la futura LCCTE debería ser siempre el ahorro energético como vía para el descenso del consumo de energía primaria, definiendo la eficiencia como un medio supeditado a este objetivo final.

6) El talón de Aquiles de la LCCTE es el transporte. Necesitamos un planteamiento mucho más audaz que no sea sólo una apuesta por el coche eléctrico, que además puede esconder una subvención a las clases más altas:  http://crashoil.blogspot.com/2019/01/usted-va-pagar-el-coche-electrico.html …

Algunas propuestas: revisión del planeamiento de infraestructuras, paralizando AVE y ampliaciones de aeropuertos. Fin de las desgravaciones fiscales al queroseno de aviación. Fuerte inversión en una red de ferrocarril para el transporte de mercancías.

Y especialmente, necesitamos políticas ecosociales de ordenación del territorio y políticas de regulación económica para reducir sustancialmente la necesidad de desplazamiento de personas y mercancías. Una vida km. 0 es el mejor antídoto contra el cambio climático.

 

7) Siendo la LCCTE un marco legal que quiere promover la “transición justa”, sería necesario ampliar el concepto de justicia al menos en dos direcciones: con otros pueblos de la Tierra y con las generaciones futuras. Lo que nos obligaría a restricciones más severas.

8) La LCCTE ganaría mucho añadiendo dos ejes: políticas fuertes de gestión de demanda y una auditoría pública para democratizar el sector energético. Éste, construido a la sombra protectora del franquismo, supone un oligopolio con un poder sin parangón en el capitalismo europeo.

Cierro con una reflexión personal: paradójicamente, justo cuando el Green New Deal comienza a ser una política de mayorías ganadora, su propuesta se nos demuestra poco realista antes las urgencias ecológicas. ¿La fórmula? Jugar a dos bandas.

El éxito de @AOC es esperanzador. Como lo es que en la presentación de @MasMadrid__ , el auditorio rompiera en aplausos cuando @ierrejon, que puede gobernar en mayo, habló sobre sobre comedores escolares alimentados por productores ecológicos madrileños:  https://bit.ly/2TT49qr 

Hoy el Green New Deal puede ganar elecciones. Y hay que hacerlo porque supondría avances. Pero no basta. Por eso, necesitamos también movimientos sociales que promuevan análisis mucho más realistas. Y en consecuencia, mutaciones decrecentistas en el sentido común [FIN]

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Enlace al hilo original en Twitter: hilo original

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ecos de algunas cosas que vamos haciendo…

Gracias a Juan José Guirado por la atención prestada:

30 de abril en el blog ESENCIAL O MENOS

El aprendiz de brujo

Casi como aforismos, expondré algunas ideas que encuentro en dos entradas del blog de Jorge Riechmann Tratar de comprender, tratar de ayudar.

La idea de los límites del crecimiento no gusta, y por ello se la ha rechazado desde distintos campos.

En particular, la izquierda con intenciones transformadoras no la menciona más que episódicamente, a veces como un mantra, porque piensa que puede desviar la atención de los desarrollos inmediatos de la lucha de clases, restando energías a los que se mueven en ella a través de sus necesidades perentorias. Creo sin embargo que la verdad es revolucionaria, y que los espejismos se desvanecen y dejan un poso escéptico que es más dañino que la lucha consciente del que sabe que le va la vida en el combate.

Contrariamente a este silencio, creo que no hay mejores argumentos que estos para una lucha consciente por la igualdad, contra el capitalismo y en defensa de lo común, que en definitiva es todo nuestro planeta.


Muy modesta es mi influencia a través de este blog, pero siempre queda la esperanza de que habrá alguien a quien sirva mi esfuerzo divulgativo.

Las dos entradas corresponden a enlaces con dos archivos de PowerPoint que podéis bajar completos. Me parecen muy importantes.


Extralimitarse significa ir demasiado lejos, rebasar accidentalmente los límites, sin intención. Las personas experimentan la extralimitación todos los días. Cuando uno se levanta demasiado rápido de la silla, puede perder el equilibrio (…). En una fiesta uno puede beber más alcohol de lo que el cuerpo puede metabolizar con facilidad; a la mañana siguiente tendrá un atroz dolor de cabeza.  Las empresas constructoras edifican periódicamente más viviendas de las que puede absorber la demanda, lo que conlleva vender unidades por debajo de coste y enfrentarse a la quiebra. A menudo se construyen demasiados buques de pesca, y entonces las flotas pesqueras crecen tanto que capturan muchos más peces que el volumen sostenible; de este modo se agotan los bancos de peces y los buques deben permanecer en el puerto.
Meadows et al. Los límites del Crecimiento 30 años después, Barcelona: Galaxia Gutenberg, pág. 41.
Las tres causas de la extralimitación son siempre las mismas, en cualquier dimensión, desde la personal hasta la planetaria. En primer lugar el crecimiento, la aceleración, el cambio rápido.  En segundo lugar, alguna especie de límite o barrera que impide el correcto funcionamiento de un sistema dinámicoPor último, se produce un desfase o error de percepción en las respuestas encaminadas a mantener el sistema dentro de sus límites. Estas tres condiciones son necesarias y suficientes para producir una extralimitación.
Meadows et al. Los límites del Crecimiento 30 años después, Barcelona: Galaxia Gutenberg, pág. 42.

Recepción política de los límites:

  • Denuncias de maltusianismo.
  • Denuncias de estrategia neocolonial: su objetivo era prohibir el desarrollo industrial del Tercer Mundo volviéndolo a someter tras los procesos de independencia y descolonización.
  • Denuncias de cripto ecofascismo: planes para sustituir la democracia por un gobierno tecnocrático ecologista.
  • Rechazo desde la URSS: límites del crecimiento problema “capitalista” por ausencia de planificación económica.
  • Rechazo desde la izquierda: argumentario que consolidaba la situación de opresión histórica de la clase obrera.
  • Rechazo desde la derecha: argumentario que atacaba el espíritu de libre empresa.
  • Denuncias de complicidad con las multinacionales para destruir la soberanía de los Estados nacionales.
  • Denuncias al Club de Roma como promotor de un plan de dominación mundial de signo racista.
  • Denuncias por promover un pensamiento irracional, milenarista y antiprogreso.

  • Incompatibilidad entre capitalismo (y también capitalismo digital) y democracia.
  • Incompatibilidad entre capitalismo (y también capitalismo digital) y sustentabilidad.
  • Poderío tecnológico sin racionalidad de conjunto ni capacidad de planificar a largo plazo: receta para el desastre. Las obviedades que no vemos…
  • El mayor, peor y más insidioso ideologema de nuestra época: no hay que preocuparse de la degradación extrema de la Tierra que estamos causando, nuestra tecnociencia mágica nos salvará.
  • Pero no disponemos de la eco-sabiduría que nos permitiría gobernar la tecnología. Y el intento por preservar lo que nos parecen logros supremos de la tecnociencia (internet sobre todo) nos conduce a la devastación de la biosfera.
  • Ante cada nueva variante de grandiosos planes tecnocientíficos, preguntémonos: ¿de dónde saldrán la energía, los materiales y la relativa estabilidad social y ecológica que haría falta para materializar esto?
  • Tres decenios ya de digitalización –y ninguna desmaterialización a escala global. ¿No es ya tiempo de dejar de engañarnos?
  • ¿Tecnología libre de valores? Da risa. La sociedad rendida a la tecnociencia incorpora como sus valores básicos el control, la eficiencia, la dominación, el crecimiento económico…
  • Lástima que los resultados sean poco compatibles con seres humanos vulnerables que viven en una biosfera finita.
  • Con un cerebro impresionante y un sistema nervioso complejísimo, podemos comportarnos de forma perfectamente imbécil.
  • ¿Por qué confiar en que internet como “sistema nervioso global” va a desembocar en conductas colectivas inteligentes?
  • El proceso de aceleración social (Hartmut Rosa) y la destrucción de la capacidad de atención del ser humano a través del internet distribuido y sus dispositivos móviles (Sherry Turkle) destruyen la posibilidad de reflexionar, razonar y deliberar.
  • Las “sociedades del conocimiento” son más sustantivamente irracionales que nunca.
  • “Adelante, rápido, adelante, siempre que se puedan obtener beneficios”. La combinación de una tecnociencia cada vez más potente y un capitalismo cada vez más acelerado es letal.
  • El ideal de una “ciencia bien ordenada” se vuelve quimera en semejante contexto.
  • Identificar la tecnociencia con la Razón es una falacia que precisamente contraría el espíritu (y el método) científico…
  • El peor enemigo de la ciencia no es la religión, sino la devastadora subordinación de la ciencia al capitalismo.
  • El problema mayor con la ciencia no es la ciencia, sino la dominación y la hybris –problemas generales humanos que no se solucionan con más ciencia, sino con más sabiduría.
  • Uno de los peores ideologemas de la cultura dominante es el determinismo tecnológico. “El internet de las cosas es imparable”, martillean. “El progreso está indisolublemente ligado a los Big Data…”
  • La humorada de Peter Diamandis: nos lanzamos sin paracaídas y lo vamos construyendo mientras caemos. Pero son estos tecnólatras de Silicon Valley y la Singularity University quienes orientan nuestra carrera hacia el abismo…
  • El automóvil es un medio, no un fin. El smartphone es un medio, no un fin. El dinero es un medio, no un fin. Pero los medios se han convertido en fines últimos. Y los verdaderos fines desaparecen de nuestro horizonte…
  • El mal esencial que padece la humanidad es la sustitución de los fines por los medios, pensaba Simone Weil.
  • Podemos tener democracia o podemos tener capitalismo, pero no los dos a la vez. (Y lo mismo vale para el capitalismo de algoritmos.)
  • Podemos tener sustentabilidad o podemos tener capitalismo, pero no los dos a la vez. (Y lo mismo vale para el capitalismo de algoritmos.)
  • Seguimos repitiendo como loros: “La tecnología hace superior a Homo sapiens”. Y no: si algo nos hace potencialmente superiores, es nuestra capacidad de comprensión, amor y compasión.
  • La comprensión, sin la compasión, no sirve. La compasión, sin la comprensión, no alcanza. Necesitamos las dos…


Aprendices de brujo… que no acaban de aprender…

defensa de la teoría gaia orgánica: dos intensas sesiones con carlos de castro en cantoblanco, 24 y 25 de abril

“Defensa de la teoría Gaia orgánica”, por el profesor Carlos de Castro (Universidad de Valladolid). Seminario en dos sesiones de dos horas abierto al público general. Libre asistencia.

1ª sesión: Gaia orgánica desde las Ciencias de la Tierra.

2ª sesión: Implicaciones filosóficas de la teoría Gaia orgánica.

Martes 24 de abril de 2018 (16 h.) y miércoles 25 de abril (12 h.), Sala de Conferencias FyL

 

Sobre la actividad:

La teoría científica de la Gaia orgánica se basa en dos pilares básicos, provenientes uno de la física y otro de la ecología.

De la física, continúa la tradición abierta por Ilya Prigogine acerca de los sistemas termodinámicos alejados del equilibrio (sistemas disipativos), de la que se extrae la incompletud del neodarwinismo para explicar toda evolución (advertida también por otros termodinámicos), para concluir que las leyes de la termodinámica ayudan a explicar hechos de las Ciencias de la Tierra físico-químicos, pero también biológico-ecológicos.

Esta termodinámica implica que la selección natural debe ser ampliada –como sostuvo el propio Darwin pero fue negado de forma sistemática por autores posteriores- por mecanismos (cuasi)lamarckistas. Algo que la biología más reciente empieza tímidamente a incorporar (epigenética, ingeniería genética natural, simbiogénesis…) y que la Gaia orgánica lleva hipotetizando desde finales del siglo pasado.

De la ecología, conecta los problemas de nuestra actual civilización humana por su choque con los límites ecológicos, con el problema de que el potencial de crecimiento de todos los seres vivos puede generar una situación parecida. La solución a escala ecológica y biosférica del problema de los límites de recursos estriba, precisamente, en la formación de una entidad supra-orgánica coordinada, que se termina convirtiendo en un organismo. Es decir, la Gaia orgánica se origina y evoluciona en la Tierra como solución biológica al problema análogo de extralimitación que padece nuestra actual civilización.

Para la filosofía e historia de la ciencia, la teoría Gaia sería análoga, si terminara teniendo éxito científico, a la revolución copernicana, a la propia revolución que supuso la teoría evolución de las especies y a las revoluciones de la de la física en el siglo XX (relatividad y cuántica). Ellas suponen una revolución en el pensamiento occidental y su filosofía, porque, entre otras cosas, descentran al ser humano del propio proyecto iniciado al menos desde el Renacimiento: el hombre como medida y centro de todas las cosas, que establece una relación mecánica y reductiva con lo que le rodea, y cosifica todo.

La teoría Gaia orgánica no sólo sigue aquella “tradición” anti-antropocéntrica, sino que, quizás por primera vez desde las Ciencias de la Tierra, permite una discusión filosófica, ética y espiritual, paradójicamente humanista, que no sólo nos ayuda a responder a las preguntas clásicas sobre ¿quiénes somos y de dónde venimos? desde una perspectiva distinta, sino que genera un “sentido” sobre ¿a dónde vamos?

La Gaia orgánica no solo se defiende como una buena teoría científica que explica y sitúa en un paradigma comprensible los hechos de la naturaleza y que incluso hace predicciones distintas a otras teorías ecológicas y evolutivas (es falsable), sino que se considera que puede ayudar en el resto de esferas humanas (intuitiva, emocional, espiritual…) para “navegar” la Transición de Civilización. Es decir, aunque no fuera científica, desde la filosofía, al menos, “habría que inventarla”.

 

Sobre el ponente:

Carlos de Castro Carranza es licenciado en Físicas y doctor por la Universidad de Valladolid, donde es profesor titular del Departamento de Física Aplicada. En la Universidad de Valladolid imparte física básica a alumnos de Escuelas de Ingeniería, Arquitectura y de Ciencias Físicas. Imparte también Historia de la ciencia y de la tecnología en la Escuela de Ingeniería; y en el máster de Cooperación Internacional para el Desarrollo de las cuatro universidades castellano-leonesas públicas, la asignatura Aspectos medioambientales de la cooperación.

Es experto en temas de límites al crecimiento y sostenibilidad, área donde ha publicado varios artículos dedicados en especial a la modelización dinámica de sistemas energéticos, y también un par de libros sobre el tema (La revolución solidaria, Iepala, 2001, y Ecología y desarrollo humano sostenible, UVa, 2004). También investiga la hipótesis Gaia, a partir de la cual ha elaborado una nueva teoría que denomina Teoría Gaia Orgánica. Ha publicado sobre ella un par de libros técnicos (El origen de Gaia, Abecedario 2008; Teoría Gaia orgánica, Bubok, 2012) y una novela (El Oráculo de Gaia, Bubok, 2011), lo cual le ha permitido adentrarse en los aspectos filosóficos y culturales de la teoría. Su segunda novela sobre Gaia será publicada por la editorial Genal y la editorial Touda, y ha comenzado a escribir un tercer ensayo sobre la teoría Gaia que pretende abarcar tanto los aspectos científicos de la teoría como las posibles consecuencias en la filosofía y el resto de esferas humanas.

Ha impartido decenas de cursos, charlas, conferencias, etc.  a lo largo de la geografía española desde 1991 sobre ecología y sostenibilidad, cambio climático, crisis energética, límites al crecimiento, teoría Gaia etc.

 

Dos artículos que servirían como referencias principales:

Sobre la teoría Gaia Carlos de Castro ha publicado en la revista científica Ecosistemas “En defensa de una teoría Gaia orgánica”, 2013: 22(2) (mayo-agosto de 2013), p. 113-11 (https://www.revistaecosistemas.net/index.php/ecosistemas/article/view/744 ). Y en la Revista de Humanidades y Cultura la Albolafia, “Colapso y transición de la civilización: defensa del Gaiarquismo” (febrero de 2017), p 74-94 (http://www.albolafia.com/trab/Alb-Doss-010.CASTRO.pdf )

Leemos en el artículo: “En defensa de una teoría Gaia orgánica” (2013): “El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y de hábitat, el acceso al agua potable y otros problemas ambientales constituyen ejemplos claros de que la humanidad necesita una visión global (holística) de la Tierra (véase por ejemplo la Carta de la Tierra promovida por las Naciones Unidas en 2000).

Las teorías derivadas de la hipótesis Gaia de Lovelock y Margulis son quizás las mejores y también las más controvertidas de las que trabajan con esa perspectiva global, a la vez que abren la posibilidad de profundizar en el paradigma científico y filosófico conocido como organicismo. La hipótesis inicial de Gaia de Lovelock establece que el conjunto de los seres vivos se comporta como si fuese un superorganismo capaz de regular la composición de la atmósfera y el clima en su beneficio.

Aunque Lovelock, Margulis y otros de sus seguidores como Lenton se han desdicho en varias ocasiones de esta hipótesis, en especial negando que Gaia fuese un organismo, tanto ellos como sus críticos han reconocido que esta idea ha sido inspiradora y se convirtió en fructífera como generadora de otras hipótesis acerca de cómo los procesos biológicos influyen o coevolucionan con los procesos fisico-químicos de la atmósfera, los suelos y los océanos.

La hipótesis de que Gaia es un organismo se queda solo en la metáfora y Lovelock y demás autores tratan de avanzar hacia una teoría mecanicista, en la que los seres vivos y su entorno físico co-evolucionan, a partir de relaciones cibernéticas. Irónicamente, las críticas a la hipótesis inicial de Gaia por parte de los teóricos evolucionistas neodarwinistas son erróneas para algunos autores, incluso superficiales y quedaron al descubierto relativamente pronto, incluso en publicaciones en las que Lovelock y sus seguidores y algunos de sus críticos participaban, quizás porque en su mayor parte vinieron desde la filosofía de la ciencia y no de científicos teóricos de Gaia. Autores como Lovelock, que se han quejado repetidamente del reduccionismo en el método científico y de la excesiva compartimentalización de la ciencia, no han sido aparentemente conscientes de las contundentes contra-argumentaciones a las críticas de su hipótesis Gaia inicial.”

 

materiales vinculados al curso de verano de la UAM “alternativas ecosociales en el siglo de la gran prueba”, 6 a 8 de septiembre

Situacion_del_Mundo_2012 Naredo ECONOMÍA VERDE

Naredo, Ident. humanas y transform, 06.09.2017

entrevista con David Schweickart, sept. 2017

EcoCapEcoSoc.UAM (TRAD) D. Schweickart

EcoCapEcoSoc(TRAD) David Schweickart

Cuatro décadas perdidas, Emilio Santiago Muíño 2016

Sustento-y-sostenibilidad-S.Alvarez 2017

Definir espacio seguro_Kate Raworth

volver_al_campo_mientras_el_mundo_se_derrumba Almazán y Escalante 2017

YayoHerrero_Economia-feminista 2016

DEMOCRACIA DIRECTA Christos Zografos

Christos Zografos Direct Democracy 2015

Gram Swaraj, Carlos Valmaseda

La búsqueda de alternativas radicales, Ash. Kothai 2016

Ashish Kothari ECO-SWARAJ

philippe-bihouix-l-age-des-low-tech

relecturas de Marx, José Núñez del Prado 2017

La conservación de la Naturaleza desde la cosmovisión de los pueblos originarios, con una perspectiva de género. Romero, 2017.

Alicia_Valero_Transiciones_energeticas_UAM

Benach y Muntaner entrevista Ecología Política (2009)

J.Benach TODA SALUD ES POLÍTICA Entrevista Izquierda Diario (2015)

J.Benach y otros SALUD BAJO EL CAPITALISMO Papeles 137 (2017)

J. Riechmann ecosocialismo_descalzo_en_el_siglo_de_la_gran_prueba VIENTO SUR 150

seminario Ofelia Agoglia

AGOGLIA EL DEBATE SOBRE LA SOSTENIBILIDAD

Agoglia. La crisis ambiental como transición

AGOGLIA. REVISTA PESQUISA EN EA

AGOGLIA_El_Marco_Categorial_de_la_Crisis_Ambiental

La corriente ambiental crítica. AGOGLIA

La incidencia del proceso de instrumentalización de la razón.AGOGLIA

 

Pregunta para evaluación: A lo largo del curso hemos oído hablar en varias ocasiones de progreso: la ida de progreso lineal, la pérdida de fe en el progreso, la revitalización de la confianza en el progreso, la crítica del mito del progreso, etc. A la luz de la problemática examinada en el curso, hoy -en 2017- ¿te parece que tiene sentido hablar de progreso? Y si fuera así ¿en qué podría consistir un progreso humano real? Arguméntalo en un máximo de mil palabras, y envía (el 15 de septiembre como muy tarde) el documento digitalizado (en programa de tratamiento de textos) a la dirección de correo-e: jorge.riechmann (a) uam.es

SERÁ UNA VEZ MÓSTOLES 2030 (EL MOVIMIENTO EN TRANSICIÓN “ENTRA EN CAMPAÑA”)

El pasado viernes 17 de junio el movimiento en transición mostoleño desarrolló la acción poéticaSerá una vez Móstoles 2030, con la idea de reencantar la ciudad y repoblar nuestros imaginarios colectivos mediante visiones de futuro estimulantes, basadas en la idea de la lujosa pobreza. En un contexto de campaña electoral, en el que somos bombardeados por mensajes que incitan únicamente al voto, desde el movimiento en transición apelamos a la poesía para despertar las ganas de acción en la escala más importante del cambio, que es la vida cotidiana de cada uno y cada una.

A continuación, un pequeño vídeo resumen y un comunicado público del Movimeinto en Transición Móstoleño, del que el Instituto de Transición Rompe el Círculo forma parte. También algunas fotografías y el acceso a alguno de los materiales más interesantes que pudieron ser encontrados la noche del 17 de junio en Móstoles, como el bando de la Comuna Municipal, fechado en 30 de marzo de 2030, o las nuevas asignaturas impartidas en centros de educación primaria y secundaria. (…)

Será una vez Móstoles 2030 (el movimiento en transición “entra en campaña”)