cantoblanco, 21 de marzo: “desafíos políticos y morales del transhumanismo tecnocientífico”

Decimoséptimo Seminario de Investigación del Instituto DEMOS-PAZ: jueves 21 de marzo de 16.00 a 18.00 horas en la Sala de Reuniones del Edificio Plaza Mayor de la UAM (primera planta).

Se abordará el tema “Desafíos políticos y morales del transhumanismo tecnocientífico”. Con la participación de Carmen Madorrán Ayerra, doctora en Filosofía e investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAM y Antonio Diéguez Lucena, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Málaga.

13 de marzo en cantoblanco: reflexión para preparar la huelga climática del 15M

La Cátedra UNESCO en Educación para la Justicia Social, junto con el grupo de inv. GinTRANS^2, organiza la Jornada “15 de marzo (15M): una huelga internacional contra el cambio climático”. El 13 de marzo a las 14 h. en la Sala de Conferencias de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAM.

http://www.catedraeducacionjusticiasocial.org/jornadas-15-de-marzo-15m-una-huelga-internacional-contra-el-cambio-climatico/

HUELGA CLIMÁTICA 15M

seminario sobre “el jardín de babilonia” de bernard charbonneau

Adrián Almazán ha preparado un seminario para quienes saben o intuyen que el futuro será más rural de lo que pensamos:
Inscripción escribiendo aquí: campoadentro@campoadentro.es
A partir del martes, 26 de marzo, de 18.30 a 19.30h

Seminario de lectura colectiva:
«El jardín de Babilonia» de Bernard Charbonneau
Con Adrián Almazán
Diez sesiones semanales.
Precio: 66€ (incluye libro a precio especial de 16€)

Bernard Charbonneau (1910-1996), considerado fundador de la ecología política en Francia, escribió una veintena de libros e innumerables artículos en los que estudió el impacto de la «Gran Transformación» propiciado por la industrialización. Geógrafo e historiador de formación, y filósofo por vocación, desde los años treinta nos alertó de que la aceleración del progreso técnico y científico ponía en peligro los equilibrios naturales y sociales que permiten al hombre habitar la tierra y vivir en libertad. Su profundo amor por la naturaleza, su rechazo del progreso científico y de la urbe motorizada, hizo que optara por vivir retirado en el campo, lejos de las tertulias parisinas y de las academias, ejerciendo como profesor de geografía e historia en un colegio. Su compromiso en la defensa de la naturaleza lo llevó a fundar y dirigir, junto a su amigo Jacques Ellul, diferentes organizaciones ecologistas, como el Comité de Defensa de la Costa de Aquitania.

En este seminario nos sumergiremos en la que sin duda es su obra clave, y por ahora única disponible en castellano: «El jardín de Babilonia». En ella Charbonneau mostró con mayor empeño una disyuntiva infernal entre la «protección» de la naturaleza y el desvanecimiento de la libertad humana. Bucear en sus páginas es ser testigo de la desaparición del campo y sus habitantes, de la mutación de la ciudad en Megalópolis en manos del crecimiento desbocado, de una crítica pionera del supuesto «amor a la naturaleza» que sirve de coartada a la devastación producida por el turismo… «La experiencia de la naturaleza es hoy en día inseparable de la de su destrucción. Si queremos recuperar la naturaleza, primero tenemos que hacernos cargo de que la hemos perdido». Un clásico desconocido indispensable para comprender nuestro presente de crisis socio-ecológica y riesgos de colapso.

Adrián Almazán ha cursado todos sus estudios en la UAM, universidad por la que es licenciado en Física, máster en Física de la Materia Condensada y Nanotecnología, máster en Crítica y Argumentación Filosófica y doctor en Filosofía. En la actualidad trabaja como contratado posdoctoral desarrollando una investigación sobre educación ecosocial en el instituto DEMOSPAZ de la misma Universidad. Su investigación se ha centrado en el estudio de la tecnología como fenómeno socio-histórico—especialmente en el contexto del pensamiento francés del siglo XX—, además de en cartografiar la actual crisis socioecológica y trabajar en estrategias de lucha y mitigación de las perspectivas de colapso que ésta arroja. A esa cuestión dedicó su contribución al libro Ecosocialismo descalzo, entre otras publicaciones. Es además miembro de Ecologistas en Acción y forma parte del comité editorial de Ediciones el Salmón y de la revista Cul de Sac.

elecciones, LCCTE, ‘green new deal’, decrecimiento… un hilo de emilio santiago muíño

por Emilio Santiago Muíño
Activista ecosocial en @ITRompe. Doctor en Antropología. Director de @MostMedioAmb por compromiso. Mc fracasado y surrealista extemporáneo por vocación.

 

El 28-A elecciones. Que en el mejor de los casos dejan en standby reformas estratégicas como la Ley de Cambio Climático y Transición Energética [LCCTE], pilotada por @Teresaribera incluso contra la oposición interna en su propio partido [Abro hilo largo]
 http://ow.ly/TO1U30nJ2rE 

El hilo es un resumen de este documento, que elaboramos colectivamente un grupo de científicos y activistas, entre los que se encuentran @casdeiro, Carlos de Castro, @JorgeRiechmann, @amturiel, @MediavillaMarga. Pedro Prieto, Jordi Sole o @yayo_herrero:
 https://bit.ly/2TSJ2UZ 

Sin duda, si hay una ley que va a definir el futuro de la “segunda transición española” es ésta. Un documento que, pese a la beligerancia dentro y fuera del PSOE (síntoma de lo difícil de este reto), en su borrador no tramitado suponía un paso necesario pero muy insuficiente.

Necesario porque tras años de bloqueo del PP y “su vía polaca” la LCCTE nos ponía en hora con las directrices europeas de transición energética más avanzadas. Insuficiente porque el marco energético europeo parte de un error de base: que los límites del crecimiento sean un tabú.

Europa, que es vanguardia geopolítica en transición energética, llega cuarenta años tarde. Este tipo de reforma energética gradual hacia la descarbonización hubiera sido factible en 1972, o incluso en la época de Río 92. Hoy la extralimitación es ya tan grave que el escenario es otro.

Nuestra situación es de “emergencia planetaria”. Y el tipo de intervención política que requiere la sostenibilidad se parece más a las transformaciones súbitas y revolucionarias dadas en las naciones industriales bajo la economía de guerra de la IIGM que a la Agenda 2030.

Pero la tragedia de nuestra época es que lo ecológicamente obligatorio es políticamente imposible. La transición ecosocial debe cabalgar esta contradicción desgarradora, empezando por clarificar el debate real. A continuación, algunas cuestiones clave en relación a la LCCTE:

1) Las energías renovables son inagotables a escala temporal humana pero muy limitadas en su aprovechamiento. Se tratan de dispositivos no renovables de captación de energía renovable que producen electricidad en sociedades no eléctricas (electricidad=20% consumo energético hoy).

Una placa solar o un aerogenerador requieren muchos minerales finitos, muchos de ellos próximos a su agotamiento. Las ubicaciones geográficas óptimas también son limitadas, como refleja este gráfico de Pedro Prieto. Los campos eólicos de calidad en España ya han sido ocupados:

La electrificación total del transporte es un nudo técnico irresoluble (transporte pesado y aviación). Y hoy las renovables funcionan gracias al subsidio fósil. ¿Cómo podría funcionar este campo eólico marino sin combustibles fósiles para minería, montaje, o mantenimiento?👇👇👇

 

2) Las dos hipótesis centrales del desarrollo sostenible, si definimos desarrollo como crecimiento económico exponencial empujado por expansión constante del beneficio capitalista, son falsas. Ni la intensidad energética puede descender al infinito ni la economía se desmaterializa.

Los logros en estas líneas son trampas al solitario, basados en la externalización de los procesos industriales y sus impactos ecológicos al Sur global. La green smart city europea sería imposible sin China convertida en un infierno dickensiano.

La realidad es peor que un capítulo de Black Mirror. Hoy en plaza de Tiananmen se retransmite el amanecer porque la contaminación lo tapa. No olvidemos: éste es el cimiento material real que hace posibles cosas “verdes” como dispositivos de monitorización del consumo energético.

 

3) Por ello el 100% renovable debe ir unido a una economía poscrecimiento. Sin duda, esto supondría una transformación civilizatoria revolucionaria que no sabemos hacer. Primer paso, romper el tabú como intentó @fmarcellesi con la conferencia Post-Growth:
 https://bit.ly/2toqRuL 

4) La LCCTE solo sobre una de las caras del binomio energía-clima: el cambio climático. Pero la emergencia planetaria es una pinza que nos presiona también por el lado de los suministros: el pico del petróleo convencional fue en 2006 y el fracking es solo una mala prórroga.

 

La LCCTE debería prever que en las próximas décadas podemos enfrentar desabastecimientos críticos de combustibles fósiles, empezando por el petróleo, tal y como ya asoma en el caso del diésel:  https://www.youtube.com/watch?v=jPUddlj8et4 …

5) No se trata por tanto de hacerlo mejor, sino de hacer menos. El espíritu rector de la futura LCCTE debería ser siempre el ahorro energético como vía para el descenso del consumo de energía primaria, definiendo la eficiencia como un medio supeditado a este objetivo final.

6) El talón de Aquiles de la LCCTE es el transporte. Necesitamos un planteamiento mucho más audaz que no sea sólo una apuesta por el coche eléctrico, que además puede esconder una subvención a las clases más altas:  http://crashoil.blogspot.com/2019/01/usted-va-pagar-el-coche-electrico.html …

Algunas propuestas: revisión del planeamiento de infraestructuras, paralizando AVE y ampliaciones de aeropuertos. Fin de las desgravaciones fiscales al queroseno de aviación. Fuerte inversión en una red de ferrocarril para el transporte de mercancías.

Y especialmente, necesitamos políticas ecosociales de ordenación del territorio y políticas de regulación económica para reducir sustancialmente la necesidad de desplazamiento de personas y mercancías. Una vida km. 0 es el mejor antídoto contra el cambio climático.

 

7) Siendo la LCCTE un marco legal que quiere promover la “transición justa”, sería necesario ampliar el concepto de justicia al menos en dos direcciones: con otros pueblos de la Tierra y con las generaciones futuras. Lo que nos obligaría a restricciones más severas.

8) La LCCTE ganaría mucho añadiendo dos ejes: políticas fuertes de gestión de demanda y una auditoría pública para democratizar el sector energético. Éste, construido a la sombra protectora del franquismo, supone un oligopolio con un poder sin parangón en el capitalismo europeo.

Cierro con una reflexión personal: paradójicamente, justo cuando el Green New Deal comienza a ser una política de mayorías ganadora, su propuesta se nos demuestra poco realista antes las urgencias ecológicas. ¿La fórmula? Jugar a dos bandas.

El éxito de @AOC es esperanzador. Como lo es que en la presentación de @MasMadrid__ , el auditorio rompiera en aplausos cuando @ierrejon, que puede gobernar en mayo, habló sobre sobre comedores escolares alimentados por productores ecológicos madrileños:  https://bit.ly/2TT49qr 

Hoy el Green New Deal puede ganar elecciones. Y hay que hacerlo porque supondría avances. Pero no basta. Por eso, necesitamos también movimientos sociales que promuevan análisis mucho más realistas. Y en consecuencia, mutaciones decrecentistas en el sentido común [FIN]

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Enlace al hilo original en Twitter: hilo original

You can follow @E_Santiago_Muin.